El óxido de etileno es un compuesto orgánico altamente reactivo que se utiliza como materia prima para la producción de otras sustancias químicas, así como para la esterilización de material médico. Sin embargo, se trata de un carcinógeno y mutágeno demostrado, y la exposición al óxido de etileno puede provocar graves problemas de salud. Para minimizar el riesgo de daños a la salud humana, el óxido de etileno, debido a su elevada toxicidad, está estrictamente regulado en muchos países y su uso como aditivo o coadyuvante tecnológico en el procesamiento de alimentos o complementos alimenticios está prohibido.
No obstante, según nuestra experiencia, podemos confirmar que en la UE existe el problema de las cápsulas contaminadas y que los límites superados de residuos de óxido de etileno se detectan aproximadamente en una de cada tres cápsulas. Sin embargo, la mayoría de los proveedores no aborda este problema. Los consumidores pueden reducir el riesgo de exposición al óxido de etileno comprando a fabricantes de confianza que garanticen la seguridad y la calidad de sus productos también mediante pruebas independientes y certificaciones, como es el caso de nuestros complementos.
Puede obtener más información sobre la problemática del óxido de etileno y la contaminación de alimentos o complementos con esta sustancia tóxica en este artículo.
¿Qué encontrará en este artículo?:
- ¿Qué es el óxido de etileno?
- Toxicidad del óxido de etileno
- Historia del uso del óxido de etileno en la industria alimentaria
- Contaminación de productos alimentarios por óxido de etileno en la UE
- Óxido de etileno y complementos alimenticios
- Trime = garantía de complementos alimenticios “EtO free”
¿Qué es el óxido de etileno?
El óxido de etileno es un compuesto orgánico (C2H4O) que se produce como intermediario en la fabricación de anticongelantes, adhesivos, disolventes, medicamentos, plásticos o textiles. En mezcla con nitrógeno gaseoso o dióxido de carbono, se utiliza, por ejemplo, para la esterilización de alimentos o de material médico, como jeringuillas o instrumentos médicos.
Toxicidad del óxido de etileno
El óxido de etileno es una sustancia altamente tóxica. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer lo clasifica como carcinógeno demostrado. La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas clasifica el óxido de etileno como mutágeno, carcinógeno y sustancia tóxica para la reproducción. [1]
El óxido de etileno provoca irritación de la nariz y de las vías respiratorias y puede causar dolores de cabeza, vómitos o fatiga. La exposición crónica puede conducir a daños en el cerebro, reducir la sensibilidad de los dedos, alterar la coordinación de los movimientos o causar daños en el hígado y los riñones.
Historia del uso del óxido de etileno en la industria alimentaria
Históricamente, el óxido de etileno se utilizaba en la industria alimentaria debido a su capacidad de desinfección sin necesidad de tratamiento térmico como fumigante ( = preparado pesticida volátil utilizado en estado gaseoso para la eliminación de patógenos y plagas).
La desinfección de alimentos y de espacios de almacenamiento alimentario mediante óxido de etileno fue, sin embargo, prohibida en gran parte del mundo, incluida Europa. La UE prohibió en 1991 el uso de esta sustancia debido a su elevada toxicidad. Posteriormente, el Reglamento (CE) n.º 396/2005 del Parlamento Europeo y del Consejo estableció límites máximos de residuos de óxido de etileno en los productos alimentarios en 0,05 mg/kg. [1]
No obstante, la regulación y el uso del óxido de etileno en numerosos países, incluidos Canadá, Estados Unidos e India, difieren considerablemente de la práctica descrita en la Unión Europea. Los países mencionados siguen permitiendo el uso del óxido de etileno como fumigante de alimentos para combatir hongos y bacterias no deseadas, y también lo utilizan para la desinfección de contenedores de transporte y almacenes. Por ello, los productos alimentarios importados representan un riesgo potencial, ya que pueden contaminarse con óxido de etileno durante el almacenamiento y el transporte.
Contaminación de productos alimentarios por óxido de etileno en la UE
En septiembre de 2020, Bélgica alertó por primera vez, a través del RASFF (Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos), sobre la presencia de cantidades inaceptables de óxido de etileno en semillas de sésamo importadas de la India, cuyos niveles superaban en más de 1.000 veces el límite máximo permitido. [1]
Se trató del primero de muchos avisos similares y, desde septiembre de 2020, miles de productos alimentarios han sido retirados del mercado en la Unión Europea debido a la contaminación con esta sustancia tóxica y carcinógena.
Se trataba principalmente de productos alimentarios secos con larga vida útil, como especias, cereales, productos de confitería, o productos que contenían aditivos como la goma xantana (E415), la algarroba (E410) o la goma guar (E412).
Óxido de etileno y complementos alimenticios
En el marco del RASFF, durante el año 2021 también se emitió una alerta sobre la contaminación del carbonato cálcico con óxido de etileno, una sustancia que se utiliza no solo como aditivo alimentario, sino también en complementos alimenticios y en cápsulas nutracéuticas.
En respuesta al aumento de los casos de contaminación de aditivos alimentarios, la Comisión Europea estableció un límite de 0,1 mg/kg para la presencia de óxido de etileno en los aditivos alimentarios, límite que también se aplica al óxido de etileno utilizado en la fabricación de cápsulas para complementos alimenticios. Si se superan los límites establecidos para el contenido de óxido de etileno, los productos afectados deben ser retirados del mercado.
Trime = garantía de complementos alimenticios “EtO free”
La elección de fabricantes o proveedores de confianza permite reducir el riesgo de ingesta de óxido de etileno tóxico, idealmente en combinación con una garantía de análisis de todos aquellos productos con riesgo potencial de contaminación por óxido de etileno. Es recomendable realizar los análisis ya en las materias primas de entrada y no únicamente en los productos finales, que en caso de contaminación demostrada tendrían que ser retirados del mercado.
La pureza y la alta calidad de los productos Trime son fundamentales para nosotros, y el posible riesgo de contaminación por la sustancia tóxica óxido de etileno no nos resulta indiferente. Lamentablemente, en la práctica nos hemos encontrado con que los límites de residuos de óxido de etileno se superan con frecuencia. Por este motivo, hemos decidido llevar a cabo nuestros propios análisis, que garantizan que las cápsulas utilizadas en nuestros complementos son “EtO free”.
A continuación puede ver un ejemplo de nuestro análisis, que garantiza el cumplimiento de los límites de residuos de óxido de etileno.

Fuentes:
[1] https://esipa.cz/sbirka/sbsrv.dll/sb?DR=SB&CP=32020R1540
https://cs.wikipedia.org/wiki/Ethylenoxid
https://food.ec.europa.eu/system/files/2021-12/rasff_ethylene-oxide-incident_e410_crisis-coord_20211004_sum.pdf
https://www.safefood.net/food-safety/news/ethylene-oxide