La hidratación en verano: minerales y prevención de la deshidratación

2.6.2026

artículos

La hidratación en verano: minerales y prevención de la deshidratación

La temporada de verano representa una mayor carga para el organismo humano. Las altas temperaturas aumentan la sudoración y, con ello, las pérdidas de agua y de minerales esenciales, principalmente sodio, potasio, magnesio y cloruro. Estos minerales ayudan a mantener la cantidad adecuada de líquidos en el cuerpo, apoyan la actividad de los músculos, los nervios y el corazón, y participan en la regulación de la temperatura corporal. Si el cuerpo pierde demasiados, esto puede manifestarse en forma de fatiga, dolores de cabeza, calambres musculares o una menor concentración.

¿Qué descubrirá en este artículo?

  1. Cómo regula el cuerpo la hidratación ante el calor
  2. Agua frente a electrolitos: por qué el agua sola a veces no basta
  3. Sodio: el electrolito más importante durante la sudoración
  4. Equilibrio mineral: por qué es importante la combinación y no un solo mineral
  5. Adaptación del organismo al calor
  6. Cuándo existe el mayor riesgo de deshidratación
  7. Consejos prácticos
  8. Conclusiones del artículo

Cómo regula el cuerpo la hidratación ante el calor

Cuando el cuerpo se expone al calor o a un esfuerzo físico, comienza a enfriarse mediante la sudoración para evitar el sobrecalentamiento. Sin embargo, junto con el sudor no solo perdemos agua, sino también minerales esenciales (electrolitos), lo que puede alterar el equilibrio de líquidos en el organismo.

Cada uno de los electrolitos tiene un papel insustituible en este mecanismo:

Sodio (Na+) – equilibrio de líquidos
El principal mineral que se encuentra fuera de las células. Ayuda a mantener la cantidad adecuada de líquidos en el cuerpo y participa en la regulación de la presión arterial.

Potasio (K+) – funcionamiento de músculos y nervios
Un mineral clave dentro de las células. Favorece las contracciones musculares, la correcta actividad nerviosa y una función cardíaca saludable.

Magnesio (Mg²⁺) – energía y regeneración
Participa en cientos de procesos en el organismo. Ayuda al cuerpo a producir energía y contribuye a aliviar la tensión muscular.

Cloruro (Cl⁻) – equilibrio de líquidos y pH
Un mineral importante que colabora estrechamente con el sodio. Ayuda a mantener el equilibrio de líquidos y el correcto entorno interno del organismo.

Banner_66.png

La evidencia clínica de un extenso estudio del American College of Sports Medicine Position Stand: Exercise and Fluid Replacement confirma que, incluso ante un esfuerzo moderado en un entorno caluroso, una persona puede perder fácilmente entre el 1% y el 2% de su masa corporal únicamente a través del sudor. Se ha demostrado que esta pérdida, aparentemente pequeña, reduce el rendimiento aeróbico, aumenta la frecuencia cardíaca (deriva cardiovascular) y perjudica la capacidad del cuerpo para disipar el calor de manera eficiente al entorno [1].

Datos interesantes de la investigación:

  • Capacidad de adaptación: El cuerpo humano es increíblemente adaptable. Durante la aclimatación gradual al calor, las glándulas sudoríparas pueden reabsorber más sodio y reducir sus pérdidas en el sudor hasta en un 50%.

  • La "sal" en el sudor: La genética de la sudoración juega un papel enorme. Mientras que una persona pierde solo 400 mg de sodio por litro de sudor, otra puede eliminar más de 1800 mg. Si tras secarse el sudor le quedan marcas blancas en la ropa o en la piel, usted pertenece a este último grupo.

  • La precisión de los riñones: Los riñones regulan los niveles de electrolitos mediante hormonas (como la aldosterona y la hormona antidiurética - ADH) y pueden detener casi al 100% la excreción de sodio a través de la orina si este escasea en el cuerpo.

  • La paradoja de beber agua "sola": Beber agua sola y desmineralizada en grandes cantidades durante una sudoración intensa, paradójicamente, acelera la eliminación de los minerales restantes y puede provocar una situación que ponga en peligro la vida.

Agua frente a electrolitos: por qué el agua sola a veces no basta

Durante la actividad diaria normal en una oficina con aire acondicionado, el cuerpo no pierde cantidades drásticas de minerales y, por lo tanto, el agua sola es totalmente suficiente como base de la hidratación. Sin embargo, el escenario cambia radicalmente con el deporte intenso, el trabajo físico pesado, la permanencia prolongada bajo el sol directo o ante una alta humedad ambiental.

Si al sudar solo reponemos agua sola, se puede producir una dilución de los minerales (electrolitos) en el cuerpo. Por esta razón, cuando hay una mayor pérdida de líquidos, suelen ser más adecuadas las bebidas que contienen sodio y otros electrolitos, las cuales ayudan a absorber mejor el agua y a retenerla en el organismo. Además, el sodio favorece la absorción de agua en los intestinos y ayuda a reducir su pérdida a través de la orina. [2]

Banner_66.png

Sodio: el electrolito más importante durante la sudoración

El sodio es uno of los minerales más importantes para la hidratación en verano, ya que es el que más se pierde a través del sudor. Cuando sus niveles descienden, al cuerpo le cuesta más mantener el agua en el torrente sanguíneo, lo que puede provocar una bajada de la presión arterial, fatiga, debilidad o una menor oxigenación de los músculos y el cerebro.

Investigaciones a largo plazo respaldadas por instituciones deportivas confirman que la suplementación específica de sodio antes y durante el esfuerzo:

  • Ayuda a mantener suficientes líquidos en el torrente sanguíneo.

  • Ayuda al cuerpo a tolerar mejor el calor y retrasa el sobrecalentamiento.

  • Ayuda a prevenir los calambres musculares. [3]

No obstante, cabe señalar que la dieta occidental habitual contiene un exceso de sodio (en forma de sal de mesa). Por lo tanto, la suplementación específica con bebidas isotónicas o tabletas de sal está justificada principalmente en actividades que duran más de 60–90 minutos, o bien bajo temperaturas extremas.

Por qué reponer sodio
Por qué reponer sodio

Equilibrio mineral: por qué es importante la combinación y no un solo mineral

Los electrolitos en el cuerpo no funcionan de forma aislada, sino que colaboran entre sí y mantienen el equilibrio tanto dentro como fuera de las células. Si se complementa un solo mineral (por ejemplo, el magnesio) en dosis altas a largo plazo, se puede alterar el equilibrio y la absorción de otros minerales, como el potasio o el calcio.

Desequilibrio mineral
Desequilibrio mineral

Adaptación del organismo al calor

El cuerpo humano posee una admirable capacidad de aclimatización al calor. Este proceso suele durar entre 7 a 14 días de exposición regular (aunque sea moderada) a temperaturas más elevadas.

La composición del sudor y la velocidad de adaptación jsou estrictamente individuales y dependen de la condición física actual, la edad, la dieta y el porcentaje de grasa subcutánea [5]. Por ello, una persona no entrenada pierde minerales en verano a un ritmo mucho más rápido que un atleta adaptado.

Adaptación
Adaptación

Cuándo existe el mayor riesgo de deshidratación

Los problemas de hidratación no solo ocurren cuando se bebe poco líquido durante el día. Existen situaciones en las que el cuerpo pierde grandes cantidades de líquidos y minerales sin que a menudo nos demos cuenta:

  • Actividades prolongadas al aire libre: Ciclismo, senderismo o trabajos de jardinería que se prolonguen sin interrupción durante más de 90 minutos.

  • Alta humedad relativa del aire: Si la humedad del aire supera el 60–70%, el sudor no se evapora de la piel, sino que simplemente resbala. De este modo, el cuerpo no puede enfriarse, aumenta la sudoración y crecen las pérdidas de agua y minerales.

  • Edad (ancianos y niños): Las personas mayores sufren fisiológicamente una disminución de la sensación de sed. Por el contrario, los niños disponen de una menor superficie corporal en relación con la producción de calor y su sistema termorregulador aún no está completamente desarrollado.

  • Dietas extremadamente bajas en carbohidratos (low-carb, keto): Ante la falta de carbohidratos, el cuerpo agota las reservas de glucógeno, el cual retiene una gran cantidad de agua. Junto con la disminución del glucógeno, el cuerpo elimina agua y sodio de forma masiva.

  • Uso de ciertos medicamentos: Se trata especialmente de los diuréticos (medicamentos que favorecen la micción) y los fármacos para la presión arterial alta, los cuales estimulan a los riñones a excretar una mayor cantidad de líquidos e iones.

En caso de sudoración extrema junto con la ingesta simultánea de grandes cantidades de agua sola sin reponer minerales, puede producirse un peligroso descenso del sodio en sangre (la llamada hiponatremia asociada al ejercicio [EAH]). Esta situación puede manifestarse en forma de dolor de cabeza, náuseas, confusión, calambres musculares, fatiga intensa o, en casos graves, incluso el colapso del organismo. [6]

Consejos prácticos para los días calurosos de verano

Para que su cuerpo mantenga la energía incluso bajo las temperaturas más altas, ponga en práctica estos consejos:

  1. No espere a tener sensación de sed: La sed es una señal de alarma tardía de una parte del cerebro —el hipotálamo—, que se activa únicamente cuando usted ya se encuentra en una deshidratación leve (con pérdidas de líquidos de alrededor del 1–1.5%). Beba también de forma preventiva en pequeñas dosis a lo largo de todo el día.

  2. Observe el color de su orina: Se trata del biofeedback más sencillo y fiable. El objetivo es lograr un color amarillo claro. Un tono amarillo oscuro o anaranjado indica una deshidratación grave; por el contrario, una orina completamente transparente puede señalar que está bebiendo demasiada agua sola y que se está produciendo una eliminación excesiva de minerales.

  3. Reponga minerales durante el esfuerzo: Si planea un día exigente o hacer deporte bajo el calor, el agua común no basta. Pruebe a incorporar: Bebidas isotónicas/hipotónicas: que contengan sodio, potasio y magnesio. Alternativas naturales para refrescarse: Agua de coco (naturalmente rica en potasio) o aguas minerales de calidad con un mayor grado de mineralización. Una bebida electrolítica casera y sencilla: Añada a 1 litro de agua el zumo de medio limón, una cucharada de miel y aproximadamente un cuarto de cucharadita de sal de mesa.

  4. Beba de forma continua, no de golpe: El estómago y los intestinos humanos pueden absorber de manera óptima aproximadamente entre 200 y 800 ml de líquido por hora (dependiendo de la intensidad del esfuerzo). Beber un litro de agua de golpe solo sobrecargará el estómago y los riñones eliminarán el agua a gran velocidad sin un aprovechamiento real en los tejidos.

  5. Aumente la ingesta de magnesio y potasio a través de la dieta: Incorpore a su menú de verano alimentos naturalmente ricos en estos iones y en agua: sandías, plátanos, aguacates, verduras de hoja verde, albaricoques o frutos secos.

Conclusiones del artículo

  • La hidratación en verano no es solo cuestión de agua, sino de equilibrio: Las altas temperaturas aumentan la sudoración, lo que provoca pérdidas masivas no solo de líquidos, sino también de electrolitos clave (sodio, potasio, magnesio y cloruro).
  • El agua sola no basta ante una sudoración intensa: Beber agua en exceso sin electrolitos diluye el entorno interno y puede conducir a una situación peligrosa llamada hiponatremia.
  • El sodio es el guardián más importante de los líquidos en el cuerpo: Como principal ion extracelular, retiene el agua en el torrente sanguíneo, mantiene la presión arterial estable e influye directamente en la termorregulación y en el rendimiento muscular.
  • Los electrolitos funcionan como una orquesta compenetrada: Para el correcto funcionamiento del cuerpo es necesaria la combinación de todos los minerales. La falta de uno de ellos (por ejemplo, potasio o magnesio) puede provocar calambres musculares y debilidad.
  • El cuerpo humano puede adaptarse al calor: A lo largo de 7 a 14 días de aclimatación, el organismo es capaz de ajustar la gestión de los líquidos y los minerales.
  • Las pérdidas de minerales son individuales: Cada persona tiene una composición del sudor diferente. Algunas personas pueden perder notablemente más sodio que otras.
  • La sed es una señal tardía: Cuando se siente sed, el cuerpo ya se encuentra en una deshidratación leve. Por ello, lo adecuado es beber de forma continua durante todo el día.
  • El color de la orina revela el estado de hidratación: Un color amarillo claro indica una ingesta suficiente de líquidos. Una orina más oscura puede alertar de deshidratación.

Fuentes:

[1] Maughan, R. J., & Shirreffs, S. M. (2010). Dehydration and rehydration in competitive sport. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 20, 40-47. Medicine & Science in Sports & Exercise

[2] Maughan, R. J., Watson, P., Cordery, P. A., et al. (2016). A randomized trial to assess the potential of different beverages to affect hydration status: development of a beverage hydration index. The American Journal of Clinical Nutrition, 103(3), 717–723. Springer / Oxford Academic

[3] Baker, L. B. (2017). Sweating Rate and Sweat Sodium Concentration in Athletes: A Review of Methodology and Intra-Individual Variability. Sports Medicine, 47(Suppl 1), 111–128. Gatorade Sports Science Institute / Springer

[4] Wittbrodt, M. T., & Millard-Stafford, M. (2018). Dehydration Impairs Cognitive Performance: A Meta-analysis. Medicine & Science in Sports & Exercise, 50(11), 2360–2368. Medicine & Science in Sports & Exercise

[5] Périard, J. D., Racinais, S., & Sawka, M. N. (2015). Adaptations and mechanisms of human heat acclimation. Autonomic Neuroscience, 193, 8-20. Medicine & Science in Sports & Exercise

[6] Hew-Butler, T., Rosner, M. H., Fowkes-Godek, S., et al. (2015). Statement of the 3rd International Exercise-Associated Hyponatremia Consensus Development Conference, Carlsbad, California, 2015. Clinical Journal of Sport Medicine, 25(4), 303-320. Clinical Journal of Sport Medicine