En los últimos años se habla cada vez más del menaquinón, es decir, de la vitamina K2, en relación con la salud cardiovascular.
¿Qué aprenderá en este artículo?
- Vitamina K2 y salud ósea
- Deficiencia de vitamina K2 – un factor de riesgo en las enfermedades cardiovasculares
- Cómo aumentar la ingesta de vitamina K2
- Enfermedades cardiovasculares – ¿una epidemia moderna?
Vitamina K2 y salud ósea
Recordemos que la vitamina K2 regula la distribución del calcio. Gracias a ella, el calcio se dirige hacia los dientes y los huesos, ayudando así a mantener la suficiente resistencia de estos tejidos duros y reduciendo el riesgo de fracturas osteoporóticas.
La osteoporosis es una condición en la que disminuye la masa ósea. El hueso se vuelve más poroso, débil y propenso a fracturas. Según la Revista Europea de Reumatología [1], afecta aproximadamente a 200 millones de personas en todo el mundo. Las estadísticas recientes de la Fundación Internacional de Osteoporosis muestran que una de cada tres mujeres mayores de 50 años y uno de cada cinco hombres sufre una fractura osteoporótica.
Deficiencia de vitamina K2 – un factor de riesgo en las enfermedades cardiovasculares
Otra consecuencia del déficit de vitamina K2 puede ser la acumulación de calcio en los tejidos blandos, lo que contribuye al desarrollo de enfermedades cardíacas. La calcificación de los vasos sanguíneos es también uno de los factores utilizados por los médicos para evaluar el riesgo de infarto de miocardio.
La comunidad científica, basándose en numerosos estudios, coincide en la importancia de la vitamina K2 tanto para la construcción de huesos fuertes como para el mantenimiento de un sistema cardiovascular sano.
Un ejemplo destacado es el conocido estudio de Róterdam de 2004 [2], que confirmó que una ingesta dietética elevada y prolongada de vitamina K2 (no de vitamina K1) tiene un efecto positivo en la salud cardiovascular. Este estudio, realizado durante 10 años con 4.807 participantes mayores de 55 años, mostró que el consumo de alimentos ricos en vitamina K2 (al menos 32 microgramos al día) reduce en un 50 % el riesgo de calcificación arterial y de enfermedades cardiovasculares.
Otro estudio relevante, publicado en 2016 en Cureus Journal of Medical Science [3], analizó los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares utilizando datos de 168 países. También este estudio confirmó que la deficiencia de vitamina K2 desempeña un papel clave en el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares. Los resultados mostraron que la falta de vitamina K2 supone un riesgo de muerte prematura por enfermedad cardiovascular comparable al del tabaquismo.
Numerosos estudios confirman que un aporte adecuado de vitamina K2 es un factor esencial para el mantenimiento de un sistema cardiovascular saludable. Sin embargo, debido al estilo de alimentación moderno, este importante nutriente suele ser deficitario en todas las edades.
Cómo aumentar la ingesta de vitamina K2
En artículos anteriores mencionamos que el cuerpo humano puede convertir la vitamina K1 (de origen vegetal) en vitamina K2. No obstante, esta conversión no es suficiente. De igual forma, la producción de vitamina K2 por las bacterias intestinales también es limitada. Por eso dependemos del aporte regular de este nutriente a través de los alimentos.
Uno de los alimentos más ricos en vitamina K2 es el natto, un plato tradicional japonés elaborado con soja fermentada. Otros alimentos que contienen K2 son las comidas fermentadas, como el chucrut, el kimchi o los encurtidos. También se encuentra en productos animales provenientes de animales criados en pastoreo.
Si sabemos que alcanzar una ingesta suficiente de vitamina K2 a través de la dieta es difícil, entonces es razonable considerar su suplementación mediante un complemento alimenticio de calidad.
Enfermedades cardiovasculares – ¿una epidemia moderna?
Hoy en día podemos considerar las enfermedades cardiovasculares como una verdadera epidemia moderna. En muchos países, incluidas regiones de Europa Central, las enfermedades cardíacas siguen siendo la principal causa de mortalidad, y a nivel global representan aproximadamente el 30 % de todas las muertes.
A pesar de la importancia de la vitamina K2 para la salud cardiovascular, sigue siendo un nutriente subestimado.
Sería muy beneficioso que la vitamina K2 recibiera mayor atención dentro de las recomendaciones sanitarias oficiales. Asimismo, los profesionales en nutrición deberían incluir con mayor frecuencia pautas para aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitamina K2.
Fuentes:
1 Sözen T, Özışık L, Başaran NÇ. An overview and management of osteoporosis. Eur J Rheumatol. 2017 Mar;4(1):46-56. doi: 10.5152/eurjrheum.2016.048. Epub 2016 Dec 30. PMID: 28293453; PMCID: PMC5335887.
2 Geleijnse JM, Vermeer C, Grobbee DE, Schurgers LJ, Knapen MH, van der Meer IM, Hofman A, Witteman JC. Dietary intake of menaquinone is associated with a reduced risk of coronary heart disease: the Rotterdam Study. J Nutr. 2004 Nov;134(11):3100-5. doi: 10.1093/jn/134.11.3100. PMID: 15514282.
3 Cundiff DK, Agutter PS. Cardiovascular Disease Death Before Age 65 in 168 Countries Correlated Statistically with Biometrics, Socioeconomic Status, Tobacco, Gender, Exercise, Macronutrients, and Vitamin K. Cureus. 2016 Aug 24;8(8):e748. doi: 10.7759/cureus.748. PMID: 27688985; PMCID: PMC5036986.