¿Ácidos grasos omega-3 procedentes de algas o de pescado?

29.8.2022

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Omega-3 fatty acids from algae or from fish?

Ya hemos hablado sobre los efectos de los ácidos grasos omega-3 en la salud humana y su papel en nuestro organismo en este artículo. Se trata de un nutriente absolutamente clave. Aunque aparece ocasionalmente en nuestra alimentación, suele ser en cantidades insuficientes o de baja calidad. Para garantizar una ingesta adecuada, resulta especialmente conveniente recurrir a un complemento alimenticio con contenido de omega-3 ya sea de origen vegetal o animal. Pero, ¿cuál elegir? Dado que una de las novedades más recientes de nuestro portafolio son los Vegan Omega 3, hemos decidido dedicarles este artículo.

¿Qué encontrará en este artículo?:

  1. ¿Qué son los omega-3?
  2. Omega-3 de fuentes vegetales
  3. Tecnología de producción de omega-3 a partir de algas
  4. Fuentes vegetales y sostenibilidad
  5. Ventajas de los ácidos grasos omega-3 obtenidos de algas

¿Qué son los omega-3?

De forma resumida, recordemos que entre los ácidos grasos omega-3 se encuentran principalmente el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Estos tres tipos de omega-3 se clasifican como ácidos grasos esenciales, aunque esta afirmación no es del todo precisa. En realidad, solo uno de ellos es verdaderamente esencial, y ese es el ALA. Los demás son denominados semiesenciales, lo que significa que nuestro organismo solo puede sintetizarlos en una medida limitada, precisamente a partir del ALA. Lamentablemente, en el contexto del estilo de vida actual, esta síntesis no es suficiente para nuestro organismo, por lo que es necesario obtener DHA y EPA a través de la alimentación o mediante suplementación.

Los estudios de los últimos años demuestran de forma reiterada que, en particular, EPA y DHA son deficitarios en nuestra alimentación, a pesar de ser absolutamente esenciales para nuestro organismo. Los necesita literalmente todo el mundo, desde el nacimiento hasta la vejez. La cuestión es identificar qué grupos de población son los más vulnerables. Es evidente que una ingesta óptima de omega-3 constituye un factor importante en la prevención de numerosas enfermedades de la civilización moderna. Participan, por ejemplo, en la regulación de la inflamación crónica, en el mantenimiento de un sistema cardiovascular saludable, de la visión o del funcionamiento normal del cerebro.

Omega-3 de fuentes vegetales

La mayoría de las personas asocian los ácidos grasos omega-3 con el consumo de pescado o con la toma de complementos alimenticios a base de aceite de pescado. Sin embargo, en el mercado ya existen alternativas vegetales obtenidas a partir de algas, que contienen los mismos omega-3 que se encuentran en los peces. Es importante tener en cuenta que las algas marinas se sitúan al inicio de la cadena alimentaria y que los peces (al igual que los seres humanos) no disponen de las enzimas necesarias para sintetizar DHA y EPA, por lo que dependen de su ingesta a través de la alimentación. En otras palabras, los peces no pueden obtener omega-3 de otra forma que no sea mediante el consumo de algas y otras fuentes primarias de omega-3 (por ejemplo, el plancton marino).

Algae (del lat. alga = alga) los ácidos grasos omega-3 se producen a partir de microalgas cultivadas en acuicultura cerrada, bajo condiciones estrictamente controladas. Gracias a ello, es posible controlar y regular mejor la posible contaminación por sustancias nocivas (a diferencia de los peces que viven en entornos marinos contaminados).

En el caso de los omega-3 obtenidos a partir de algas, los fabricantes cuentan con condiciones iniciales mucho más favorables, ya que no es necesario aplicar procesos de “purificación” tan agresivos como en el caso de las fuentes animales procedentes de la naturaleza salvaje. Esto influye posteriormente también en la estabilidad del aceite final, que suele ser superior precisamente en los aceites de algas.

Tecnología de producción de omega-3 a partir de algas

En la primera fase del proceso de producción tiene lugar un proceso de fermentación, mediante el cual la biomasa de las algas se cultiva progresivamente. A continuación, se procede a la extracción del propio aceite. A diferencia de los aceites de pescado, este proceso no requiere intervenciones de refinado tan agresivas. El aceite de algas fermentadas se obtiene mediante una ruptura enzimática y separación mecánica, sin que se utilicen agentes químicos de extracción. Posteriormente, el aceite crudo se estandariza para garantizar un contenido determinado de EPA y DHA. En la fase final de producción, se enriquece con antioxidantes naturales que aseguran la estabilidad del aceite durante todo su período de caducidad. Este proceso puede verse comprometido en cualquiera de sus fases, por lo que no es cierto que los omega-3 obtenidos de algas sean siempre de alta calidad o superiores a los aceites procedentes del pescado. En el mundo existen solo unos pocos fabricantes que han invertido en el desarrollo de tecnologías propias de vanguardia para la producción de omega-3 premium a partir de algas. Y podemos afirmar con orgullo que nosotros somos uno de ellos.

Fuentes vegetales y sostenibilidad

En Trime cuidamos cada detalle del proceso de producción, incluida la ecología y la sostenibilidad. Nos interesan los impactos a largo plazo en el medio ambiente, por lo que también hemos encargado un análisis detallado del ciclo de vida del producto (LCA).

Del mismo modo que no es posible resolver de inmediato a nivel mundial la dependencia de los combustibles fósiles, tampoco es posible abastecer instantáneamente el mercado de omega-3 exclusivamente a partir de fuentes vegetales producidas de forma ecológica. Somos conscientes de que la sobrepesca y los impactos medioambientales asociados contribuyen a la desestabilización del ecosistema marino. De ello se desprende claramente que incluso estos recursos, originalmente renovables de forma natural, como los peces, no son inagotables. Por ello, los omega-3 obtenidos de algas representan la alternativa más sostenible a largo plazo.

Tras un análisis exhaustivo, nos permitimos afirmar que los omega-3 de origen vegetal ofrecen, en esencia, los mismos beneficios que los de origen animal. Su única desventaja hasta ahora es el precio más elevado derivado no solo del proceso de cultivo, sino también de la exigente tecnología utilizada para una extracción respetuosa. No obstante, es de esperar que el aumento de la demanda y su creciente participación en el mercado vayan reduciendo progresivamente el precio, haciendo que esta pequeña desventaja desaparezca con el tiempo. Por el contrario, las fuentes animales silvestres serán cada vez más escasas y, por tanto, más costosas, algo que ya es evidente en algunas especies de pescado.

Qué indica en general el precio de los complementos alimenticios y por qué existen diferencias de precio tan marcadas entre ellos, puede leerlo con más detalle en el artículo anterior.

Beneficios de los ácidos grasos omega-3 obtenidos de algas

  • Adecuados para vegetarianos y veganos
  • No son alergénicos – las personas con alergia a la proteína del pescado no tienen que preocuparse por el riesgo de reacción alérgica
  • Procesamiento respetuoso y pureza del producto - durante la producción se utilizan métodos de extracción más suaves, sin el uso de disolventes químicos
  • Sostenibilidad del producto – de la misma manera que en la industria automovilística se desarrollan fuentes alternativas a los motores de combustión dependientes de combustibles fósiles no renovables, también se buscan mejores fuentes en el ámbito de la producción de alimentos. Los ambientalistas advierten de la necesidad de regular la sobrepesca y de buscar fuentes alternativas. En el caso de cubrir la necesidad de omega-3, este problema se resuelve precisamente gracias a la llegada de tecnologías innovadoras de cultivo que utilizan cepas específicas de algas para la producción de DHA y EPA.

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