Casi todo el mundo ha oído hablar de la menopausia, pero, lamentablemente, el término «perimenopausia» sigue siendo en gran medida desconocido para muchas mujeres, a pesar de que es durante este periodo cuando experimentan cambios físicos y hormonales significativos. Si tiene la sensación de que su cuerpo se ha comportado de forma diferente últimamente, es posible que haya entrado en la fase de transición que, desde el punto de vista biológico, precede a la propia menopausia.
En este artículo, explicamos qué ocurre realmente en el organismo durante la perimenopausia, por qué cambian el peso y el metabolismo, y cómo una nutrición adecuada y una suplementación específica pueden ayudarle a sobrellevar este periodo con éxito.
Resumen del artículo
- Perimenopausia frente a menopausia: ¿cuál es la diferencia?
- ¿Cuáles son los síntomas más comunes de la perimenopausia?
- Cambios metabólicos en la perimenopausia: por qué cambian el peso y la forma corporal
- La salud ósea en la perimenopausia: por qué está en riesgo y cómo protegerla
- El sueño durante la perimenopausia
- Cuatro razones para dedicarse al entrenamiento de fuerza
- Cómo cuidar su cuerpo a través de la nutrición
- Suplementos durante la perimenopausia: ¿qué es lo que realmente ayuda?
- Puntos clave
Perimenopausia frente a menopausia: ¿cuál es la diferencia?
¿Cuáles son los síntomas más comunes de la perimenopausia?
Cambios metabólicos en la perimenopausia: por qué cambian el peso y la forma corporal
La salud ósea en la perimenopausia: por qué está en riesgo y cómo protegerla
El sueño durante la perimenopausia
Cuatro razones para dedicarse al entrenamiento de fuerza
Cómo cuidar su cuerpo a través de la nutrición
Suplementos durante la perimenopausia: ¿qué es lo que realmente ayuda?
Puntos clave
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La perimenopausia comienza, de media, entre los 40 y los 44 años, aunque en algunas mujeres puede aparecer ya a finales de los 30, y dura entre 4 y 8 años.
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La perimenopausia es una transición hormonal natural. Los niveles de estrógeno y progesterona fluctúan de forma irregular; no disminuyen simplemente de manera lineal.
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Los síntomas más comunes incluyen menstruaciones irregulares, sofocos, trastornos del sueño, cambios de humor y fatiga.
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La disminución de los niveles de estrógeno altera la distribución de la grasa (aumenta la grasa visceral), reduce la masa muscular y deteriora la sensibilidad a la insulina.
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El entrenamiento de fuerza es una de las herramientas más eficaces durante la perimenopausia: protege los huesos, los músculos y el metabolismo.
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Una alimentación centrada en una ingesta adecuada de proteínas y fibra, y en la reducción de los carbohidratos simples, tiene un impacto directo en el control de los síntomas de la perimenopausia.
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Entre los suplementos más destacados se encuentran el magnesio, el omega-3 (EPA+DHA), la vitamina D3+K2 y la vitamina B6.
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La fatiga no siempre tiene un origen hormonal; en casos de menstruaciones abundantes, conviene comprobar los niveles de hierro.
Fuentes:
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