El 20 de octubre es el Día Mundial de la Osteoporosis, por lo que hemos decidido centrarnos más en este tema en este artículo. La osteoporosis afecta a una gran parte de la población mundial y muestra una tendencia al alza. El diagnóstico suele determinarse a raíz de un accidente, por ejemplo, en el caso de una fractura repentina. No obstante, la detección precoz de la enfermedad puede prevenir un mayor deterioro de la calidad ósea, así como las complicaciones posteriores.
Resumen del artículo:
- ¿Qué es la osteoporosis?
- Estadísticas sobre la osteoporosis
- La osteoporosis en la República Checa
- Síntomas
- ¿Quiénes corren el riesgo de padecer osteoporosis?
- Prevención
- Medidas no farmacológicas y su influencia en la calidad ósea
- A) Actividad física
- B) Nutrición
- Diagnóstico
- Farmacoterapia
¿Qué es la osteoporosis?
La palabra «osteoporosis» es de origen latino y se formó a partir de la combinación de dos palabras latinas: «osteo» = hueso y «porosis» = perforación, adelgazamiento.
La osteoporosis es una enfermedad metabólica que se manifiesta mediante el adelgazamiento de los huesos y el debilitamiento de su estructura. Los huesos se vuelven más frágiles, su resistencia y elasticidad disminuyen y son más propensos a sufrir fracturas. En la mayoría de los casos, la osteoporosis está causada por una falta de hormonas sexuales, actividad física y nutrientes necesarios para unos huesos sanos y fuertes.

Estadísticas sobre la osteoporosis
Según las estadísticas de la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años desarrollarán osteoporosis. A los 70 años, ya una de cada dos mujeres padece osteoporosis. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las fracturas osteoporóticas son una de las principales causas de enfermedad y discapacidad en la población de edad avanzada.
La osteoporosis en la República Checa
La IOF estimó que el número de personas con osteoporosis en la República Checa en 2019 era de aproximadamente 572 000 (el 5,0 % de la población total). En 2019 se produjeron aproximadamente 91 000 nuevas fracturas por fragilidad, cifra que se estima que aumentará en un 34,8 % en 2034 (123 000 fracturas en 2034). La carga económica de las fracturas nuevas y previas ascendió a 396 millones de euros en 2019 (el 2,7 % del gasto sanitario nacional total), lo que supone un aumento de 123 millones de euros en comparación con 2010 (273 millones de euros en 2010). La proporción de mujeres con alto riesgo de fractura que no recibieron tratamiento (brecha de tratamiento) fue del 79 % en 2019 (frente al 76 % en 2010).
Síntomas
El desarrollo de la osteoporosis es lento y esta enfermedad puede ser asintomática durante mucho tiempo. Los síntomas de la osteoporosis en fase inicial incluyen retracción de las encías, uñas débiles y quebradizas y poca fuerza de prensión. Un estudio de 2018 [1] realizado con 120 mujeres posmenopáusicas confirmó que una fuerza de prensión baja está relacionada con una baja densidad mineral ósea y puede aumentar el riesgo de caídas.
Entre los signos y síntomas de la osteoporosis en fase avanzada se incluyen el dolor de espalda y la pérdida de estatura. Sin embargo, no es raro que solo la primera fractura (que puede ser espontánea o deberse a un movimiento leve) conduzca al diagnóstico de osteoporosis. Se trata principalmente de fracturas de vértebras, cuellos femorales y antebrazos.
¿Quiénes corren el riesgo de padecer osteoporosis?
Es bien sabido que las mujeres posmenopáusicas corren el mayor riesgo debido a la reducción de la producción de estrógenos. Esta hormona protege los huesos al inhibir la actividad de los osteoclastos (células óseas responsables de la degradación del tejido óseo). La osteoporosis también afecta a las personas mayores, especialmente a las mayores de 60 años.
Otros factores de riesgo incluyen:
- la menopausia precoz y los bajos niveles de estrógeno en las mujeres,
- antecedentes familiares de osteoporosis,
- falta de actividad física,
- la carencia de ciertas vitaminas y minerales (como la vitamina D, la vitamina K2, el calcio y el magnesio),
- bajo peso corporal,
- el consumo excesivo de alcohol,
- tabaquismo,
- ciertos medicamentos (principalmente glucocorticoides),
- algunas enfermedades crónicas (por ejemplo, diabetes, enfermedad celíaca u otras enfermedades de malabsorción intestinal, enfermedades renales, trastornos de la glándula tiroides y de las glándulas paratiroides).
Prevención
Más vale prevenir que curar. Si queremos centrarnos en la prevención desde el principio, es necesario que las mujeres embarazadas se preocupen por llevar una dieta equilibrada que favorezca el desarrollo saludable del feto.
Un periodo muy importante para la prevención de la osteoporosis es la infancia y la adolescencia, etapa en la que se forma el tejido óseo. Las bases de unos huesos sanos se construyen en gran medida durante las dos primeras décadas de nuestra vida. Por ello, la osteoporosis se caracteriza a veces como una enfermedad pediátrica con consecuencias geriátricas.
La actividad física regular y una dieta equilibrada con un aporte suficiente de proteínas, vitamina D y vitamina K2, así como de minerales como el calcio y el magnesio, desempeñan un papel importante en el desarrollo de unos huesos sanos. Todos estos factores influyen de manera fundamental en la calidad ósea durante el resto de nuestras vidas.
Medidas no farmacológicas y su influencia en la calidad ósea
A) Actividad física
La actividad física regular, como caminar, es la base de las medidas no farmacológicas para prevenir la osteoporosis. La actividad física tiene un efecto complejo sobre los huesos: favorece la formación de masa ósea al activar los osteoblastos (células óseas implicadas en la formación de los huesos), mejora la fuerza muscular y la estabilidad corporal.
B) Nutrición
Una dieta equilibrada desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la masa ósea y muscular. Entre los nutrientes más importantes para la salud ósea se encuentran la vitamina D y la vitamina K2, el calcio, el magnesio y las proteínas. Además, la absorción intestinal disminuye con la edad. Esto conduce a una reducción de nutrientes importantes que son necesarios para la prevención de la osteoporosis. Otros factores dietéticos que pueden afectar negativamente a la salud ósea incluyen el consumo excesivo de alcohol y cafeína.
Vitamina DLa vitamina D desempeña un papel fundamental en el desarrollo y el mantenimiento de unos huesos sanos, ya que favorece la absorción del calcio de los alimentos. Además, garantiza la correcta reparación y mineralización ósea. Algunos estudios relacionan los niveles bajos de vitamina D durante el embarazo con una menor densidad ósea en los niños, así como con otras consecuencias para la salud [2] [3]. La deficiencia de vitamina D en los niños puede provocar retraso en el crecimiento y deformidades óseas conocidas como raquitismo. La deficiencia de vitamina D en los adultos causa osteomalacia, que es el ablandamiento de los huesos debido a una mineralización deficiente.
Lamentablemente, la deficiencia de vitamina D es bastante común y puede contribuir a la osteoporosis. Se estima que hasta dos tercios de los pacientes con osteoporosis padecen una carencia de esta vitamina.
Vitamina K2
Las células óseas osteoblastos producen una proteína llamada osteocalcina que fija el calcio a los huesos, lo que contribuye a la formación de huesos sanos y fuertes. Sin embargo, la osteocalcina necesita una cantidad suficiente de vitamina K2 para su activación.
Un innovador ensayo clínico aleatorizado y doble ciego [4], publicado en la prestigiosa revista Osteoporosis International (2013), demostró por primera vez que unas cantidades suficientes de vitamina K2 pueden contribuir de manera significativa a proteger los huesos contra su debilitamiento y adelgazamiento, así como a prevenir el riesgo de fracturas. En este estudio de tres años de duración, en el que participaron 244 mujeres posmenopáusicas sanas que tomaron un suplemento diario de 180 mcg de vitamina K2, la resistencia ósea y la densidad mineral aumentaron significativamente en comparación con el grupo placebo.
Magnesio
Aproximadamente la mitad del contenido total de magnesio del organismo se encuentra almacenado en el esqueleto. El magnesio desempeña un papel importante en la formación ósea, ya que favorece la proliferación de los osteoblastos. La absorción de magnesio disminuye con la edad, por lo que las personas mayores corren un mayor riesgo de sufrir deficiencia de magnesio.
Calcio
El calcio es el principal componente de nuestro esqueleto. Casi el 99 % del calcio del cuerpo de un adulto se encuentra en los huesos y los dientes, donde se almacena en forma de un complejo mineral denominado hidroxiapatita. El calcio también se utiliza para la contracción muscular, la transmisión nerviosa y la coagulación de la sangre. Por este motivo, es necesario que su nivel en sangre se regule constantemente. Si los niveles de calcio en sangre descienden, la hormona paratiroidea, producida por las glándulas paratiroideas, hace que el esqueleto libere calcio al torrente sanguíneo para equilibrar las concentraciones de calcio circulantes. Por lo tanto, los huesos funcionan como un «depósito» de calcio.
Proteínas
Las proteínas proporcionan al organismo una fuente de aminoácidos que favorece la formación de la masa ósea. Las diferencias en la ingesta de proteínas durante la infancia y la adolescencia pueden afectar al crecimiento esquelético y modular el potencial genético para alcanzar la masa ósea máxima. Las personas mayores suelen presentar deficiencia de proteínas, lo que puede provocar una disminución de la masa muscular y de la densidad mineral ósea. Garantizar una ingesta suficiente de proteínas, especialmente en las personas mayores, puede reducir el riesgo de caídas y, por lo tanto, de fracturas osteoporóticas.
Alcohol
Si decide consumir alcohol, la moderación es la opción más saludable para los huesos. Según un estudio [5] publicado en Osteoporosis International (2005), tanto en hombres como en mujeres, más de dos unidades de alcohol al día pueden aumentar el riesgo de fracturas osteoporóticas, mientras que más de cuatro unidades al día pueden duplicar dicho riesgo.
Cafeína
La cafeína aumenta las pérdidas de calcio en la orina y las heces y, por lo tanto, puede afectar negativamente a la salud ósea. Un estudio sueco [6] sugiere que una ingesta de cafeína de 330 mg al día (aproximadamente cuatro tazas de café) podría estar asociada a un aumento del 20 % en el riesgo de fracturas osteoporóticas, en comparación con una ingesta de cafeína inferior a 200 mg al día. Sin embargo, aumentar la ingesta de calcio en 40 mg por cada taza de café con cafeína consumida podría compensar la pérdida de calcio. [7]
Diagnóstico
La osteoporosis se diagnostica determinando la densidad ósea mediante un examen densitométrico, la DXA (=absorciometría de rayos X de energía dual), en la zona de la columna lumbar y el fémur proximal. Se trata de un examen radiográfico de baja carga que evalúa el contenido mineral en la zona ósea medida. Este examen puede revelar tanto la osteoporosis como un daño óseo menos grave: la osteopenia. En la República Checa, la DXA está cubierta por el seguro médico para las mujeres tras la menopausia, para las mujeres mayores de 50 años o para pacientes de alto riesgo (por ejemplo, usuarios crónicos de corticosteroides, personas con bajo peso corporal o mayores de 60 años). Si la indicación para la prueba no la proporciona un médico, es posible pagarla de forma privada.
Farmacoterapia
Anteriormente, la osteoporosis se trataba únicamente con calcio y vitamina D. Hoy en día, también se utilizan otros fármacos para su tratamiento, como la terapia hormonal sustitutiva (THS) o los moduladores selectivos de los receptores de estrógeno (SERM). Otro grupo lo constituyen los denominados bisfosfonatos, que inhiben la resorción ósea. Los bisfosfonatos son uno de los fármacos que se recetan con mayor frecuencia a la mayoría de las personas mayores que padecen osteoporosis.
Fuentes:
[1] Li YZ, Zhuang HF, Cai SQ, Lin CK, Wang PW, Yan LS, Lin JK, Yu HM. La baja fuerza de prensión es un factor de riesgo importante de osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Orthop Surg. Febrero de 2018; 10(1):17-22. doi: 10.1111/os.12360. Publicación electrónica: 12 de febrero de 2018. PMID: 29430846; PMCID: PMC6594500.
[2] Javaid MK, Crozier SR, Harvey NC, Gale CR, Dennison EM, Boucher BJ, Arden NK, Godfrey KM, Cooper C; Grupo de Estudio del Hospital Princess Anne. Niveles de vitamina D en la madre durante el embarazo y masa ósea infantil a los 9 años: un estudio longitudinal. Lancet. 7 de enero de 2006; 367(9504):36-43. doi: 10.1016/S0140-6736(06)67922-1. Fe de erratas en: Lancet. 6 de mayo de 2006; 367(9521):1486. PMID: 16399151.
[3] Congdon P, Horsman A, Kirby PA, Dibble J, Bashir T. Contenido mineral de los antebrazos de bebés nacidos de madres asiáticas y blancas. Br Med J (Clin Res Ed). 16 de abril de 1983;286(6373):1233-5. doi: 10.1136/bmj.286.6373.1233. PMID: 6404403; PMCID: PMC1547285.
[4] Knapen MH, Drummen NE, Smit E, Vermeer C, Theuwissen E. La suplementación con menaquinona-7 en dosis bajas durante tres años ayuda a reducir la pérdida ósea en mujeres posmenopáusicas sanas. Osteoporos Int. Septiembre de 2013; 24(9):2499-507. doi: 10.1007/s00198-013-2325-6. Publicación electrónica: 23 de marzo de 2013. PMID: 23525894.
[5] Kanis JA, Johansson H, Johnell O, Oden A, De Laet C, Eisman JA, Pols H, Tenenhouse A. El consumo de alcohol como factor de riesgo de fractura. Osteoporos Int. Julio de 2005; 16(7):737-42. doi: 10.1007/s00198-004-1734-y. Publicación electrónica: 29 de septiembre de 2004. PMID: 15455194.
[6] Hallström H, Wolk A, Glynn A, Michaëlsson K. Consumo de café, té y cafeína en relación con el riesgo de fracturas osteoporóticas en una cohorte de mujeres suecas. Osteoporos Int. 2006;17(7):1055-64. doi: 10.1007/s00198-006-0109-y. Publicación electrónica: 4 de mayo de 2006. PMID: 16758142.
[7] Barrett-Connor E, Chang JC, Edelstein SL (1994) La osteoporosis asociada al café se compensa con el consumo diario de leche. El estudio Rancho Bernardo. JAMA 271:280-283
Ponsonby AL, Lucas RM, Lewis S, Halliday J. Niveles de vitamina D durante el embarazo y aspectos de la salud de los hijos. Nutrients. Marzo de 2010; 2(3):389-407. doi: 10.3390/nu2030389. Publicación electrónica: 23 de marzo de 2010. PMID: 22254029; PMCID: PMC3257641.
https://www.osteoporosis.foundation
https://www.kardiologickarevue.cz/casopisy/kardiologicka-revue/2014-5/diagnostika-a-lecba-osteoporozy-50151