Cómo prevenir la osteoporosis y mantener unos huesos fuertes durante toda la vida

21.10.2022

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How to Prevent Osteoporosis

El 20 de octubre se celebra el Día Mundial de la Osteoporosis, por lo que hemos decidido dedicar este artículo a tratar este tema en profundidad. La osteoporosis afecta a una gran parte de la población mundial y presenta una tendencia al alza. El diagnóstico suele establecerse a raíz de un accidente, por ejemplo, en el caso de una fractura repentina. No obstante, la detección precoz de la enfermedad puede prevenir un mayor deterioro de la calidad ósea, así como las complicaciones posteriores.

Qué encontrará en este artículo:

  1. ¿Qué es la osteoporosis?
  2. Estadísticas sobre la osteoporosis
  3. La osteoporosis en la República Checa
  4. Síntomas
  5. ¿Quiénes corren riesgo de padecer osteoporosis?
  6. Prevención
  7. Medidas no farmacológicas y su influencia en la calidad ósea
  8. A) Actividad física
  9. B) Nutrición
  10. Diagnóstico
  11. Farmacoterapia

¿Qué es la osteoporosis?

La palabra «osteoporosis» tiene origen latino y se formó a partir de la combinación de dos términos latinos: «osteo» = hueso y «porosis» = perforación, adelgazamiento.

La osteoporosis es una enfermedad metabólica que se manifiesta mediante el adelgazamiento de los huesos y el debilitamiento de su estructura. Los huesos se vuelven más frágiles, su resistencia y elasticidad disminuyen y son más propensos a sufrir fracturas. En la mayoría de los casos, la osteoporosis se debe a una carencia de hormonas sexuales, de actividad física y de los nutrientes necesarios para mantener unos huesos sanos y fuertes.

Estadísticas sobre la osteoporosis

Según las estadísticas de la Fundación Internacional de la Osteoporosis (IOF), una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años desarrollarán osteoporosis. A los 70 años, ya una de cada dos mujeres padece osteoporosis. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las fracturas osteoporóticas son una de las principales causas de enfermedad y discapacidad en la población de edad avanzada.

La osteoporosis en la República Checa

La IOF estimó que el número de personas con osteoporosis en la República Checa en 2019 era de aproximadamente 572 000 (el 5,0 % de la población total). En 2019 se produjeron aproximadamente 91 000 nuevas fracturas por fragilidad, cifra que se estima que aumentará un 34,8 % en 2034 (123 000 fracturas en 2034). La carga económica derivada de las fracturas nuevas y anteriores ascendió a 396 millones de euros en 2019 (el 2,7 % del gasto sanitario nacional total), lo que supone un incremento de 123 millones de euros con respecto a 2010 (273 millones de euros en 2010). La proporción de mujeres con alto riesgo de fractura que no recibieron tratamiento (brecha terapéutica) fue del 79 % en 2019 (frente al 76 % en 2010).

Síntomas

La osteoporosis se desarrolla lentamente y esta enfermedad puede transcurrir sin dolor durante mucho tiempo. Entre los síntomas de la osteoporosis en fase inicial se incluyen el retroceso de las encías, las uñas débiles y quebradizas y una fuerza de prensión reducida. Un estudio de 2018 [1] realizado con 120 mujeres posmenopáusicas confirmó que una fuerza de prensión reducida está relacionada con una baja densidad mineral ósea y puede aumentar el riesgo de caídas.

Entre los signos y síntomas de la osteoporosis en fase avanzada se incluyen el dolor de espalda y la pérdida de estatura. Sin embargo, no es infrecuente que solo la primera fractura —que puede ser espontánea o deberse a un movimiento leve— dé lugar al diagnóstico de osteoporosis. Se trata principalmente de fracturas de vértebras, cuellos femorales y antebrazos.

¿Quiénes corren riesgo de padecer osteoporosis?

Es bien sabido que las mujeres posmenopáusicas son las que corren mayor riesgo debido a la reducción de la producción de estrógenos. Esta hormona protege los huesos al inhibir la actividad de los osteoclastos (células óseas responsables de la resorción del tejido óseo). La osteoporosis también afecta a las personas mayores, especialmente a las mayores de 60 años.


Otros factores de riesgo son:

  • la menopausia precoz y los bajos niveles de estrógenos en las mujeres,
  • antecedentes familiares de osteoporosis,
  • la falta de actividad física,
  • la carencia de determinadas vitaminas y minerales (como la vitamina D, la vitamina K2, el calcio y el magnesio),
  • bajo peso corporal,
  • el consumo excesivo de alcohol,
  • tabaquismo,
  • determinados medicamentos (principalmente glucocorticoides),
  • algunas enfermedades crónicas (por ejemplo, diabetes, enfermedad celíaca u otras enfermedades de malabsorción intestinal, enfermedades renales, trastornos de la glándula tiroides y de las glándulas paratiroides).

Prevención

Más vale prevenir que curar. Si queremos centrarnos en la prevención desde el principio, es necesario que las mujeres embarazadas presten atención a una alimentación equilibrada que favorezca el desarrollo saludable del feto.

Un periodo muy importante para la prevención de la osteoporosis es la infancia y la adolescencia, etapa en la que se forma el tejido óseo. Las bases de unos huesos sanos se establecen en gran medida durante las dos primeras décadas de nuestra vida. Por ello, la osteoporosis se caracteriza a veces como una enfermedad pediátrica con consecuencias geriátricas.

La actividad física regular y una dieta equilibrada, con un aporte suficiente de proteínas, vitamina D y vitamina K2, así como de minerales como el calcio y el magnesio, desempeñan un papel importante en el desarrollo de unos huesos sanos. Todos estos factores influyen de manera fundamental en la calidad ósea durante el resto de nuestras vidas.

Medidas no farmacológicas y su influencia en la calidad ósea

A) Actividad física

La actividad física regular, como caminar, constituye la base de las medidas no farmacológicas para prevenir la osteoporosis. La actividad física tiene un efecto complejo sobre los huesos: favorece la formación de masa ósea al activar los osteoblastos (células óseas implicadas en la formación de los huesos) y mejora tanto la fuerza muscular como la estabilidad corporal.

B) Nutrición

Una dieta equilibrada desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la masa ósea y muscular. Entre los nutrientes más importantes para la salud ósea se encuentran la vitamina D y la vitamina K2, el calcio, el magnesio y las proteínas. Además, la absorción intestinal disminuye con la edad. Esto conlleva una reducción de nutrientes importantes que son necesarios para la prevención de la osteoporosis. Otros factores dietéticos que pueden afectar negativamente a la salud ósea son el consumo excesivo de alcohol y cafeína.

Vitamina D

    La vitamina D desempeña un papel fundamental en el desarrollo y el mantenimiento de unos huesos sanos, ya que favorece la absorción del calcio procedente de los alimentos. Asimismo, garantiza una reparación y mineralización óseas adecuadas. Algunos estudios relacionan unos niveles bajos de vitamina D durante el embarazo con una menor densidad ósea en los niños, así como con otras consecuencias para la salud [2] [3]. La deficiencia de vitamina D en los niños puede provocar retraso en el crecimiento y deformidades óseas conocidas como raquitismo. La deficiencia de vitamina D en los adultos provoca osteomalacia, que consiste en el ablandamiento de los huesos debido a una mineralización deficiente.

    Lamentablemente, la deficiencia de vitamina D es bastante frecuente y puede contribuir a la osteoporosis. Se estima que hasta dos tercios de los pacientes con osteoporosis padecen una carencia de esta vitamina.

    Vitamina K2

    Las células óseas osteoblastos producen una proteína llamada osteocalcina que fija el calcio a los huesos, lo que contribuye a desarrollar huesos sanos y fuertes. Sin embargo, la osteocalcina necesita una cantidad suficiente de vitamina K2 para su activación.

    Un innovador ensayo clínico aleatorizado y doble ciego [4], publicado en la prestigiosa revista Osteoporosis International (2013), demostró por primera vez que unas cantidades suficientes de vitamina K2 pueden contribuir de manera significativa a proteger los huesos contra su debilitamiento y pérdida de densidad, así como a reducir el riesgo de fracturas. En este estudio de tres años de duración, en el que participaron 244 mujeres posmenopáusicas sanas que tomaron un suplemento diario de 180 mcg de vitamina K2, la resistencia ósea y la densidad mineral aumentaron de forma significativa en comparación con el grupo que recibió placebo.

    Magnesio

    Aproximadamente la mitad del contenido total de magnesio del organismo se encuentra almacenado en el esqueleto. El magnesio desempeña un papel importante en la formación ósea, ya que favorece la proliferación de los osteoblastos. La absorción de magnesio disminuye con la edad, por lo que las personas mayores corren un mayor riesgo de sufrir una carencia de magnesio.

    Calcio

    El calcio es el principal componente de nuestro esqueleto. Casi el 99 % del calcio presente en el organismo de un adulto se encuentra en los huesos y los dientes, donde se almacena en forma de un complejo mineral denominado hidroxiapatita. El calcio también interviene en la contracción muscular, la transmisión nerviosa y la coagulación de la sangre. Por este motivo, es necesario que su nivel en sangre se regule constantemente. Si los niveles de calcio en sangre descienden, la hormona paratiroidea, secretada por las glándulas paratiroideas, hace que el esqueleto libere calcio al torrente sanguíneo para equilibrar las concentraciones de calcio circulantes. Por lo tanto, los huesos funcionan como un «depósito» de calcio.

    Proteínas

    Las proteínas proporcionan al organismo una fuente de aminoácidos que favorece la formación de la masa ósea. Las diferencias en la ingesta de proteínas durante la infancia y la adolescencia pueden afectar al crecimiento esquelético y modular el potencial genético para alcanzar la masa ósea máxima. Las personas mayores suelen presentar deficiencia de proteínas, lo que puede provocar una disminución de la masa muscular y de la densidad mineral ósea. Garantizar una ingesta suficiente de proteínas, especialmente en las personas mayores, puede reducir el riesgo de caídas y, por lo tanto, de fracturas osteoporóticas.

    Alcohol

    Si decide consumir alcohol, la moderación es la opción más saludable para los huesos. Según un estudio [5] publicado en Osteoporosis International (2005), tanto en hombres como en mujeres, más de dos unidades de alcohol al día pueden aumentar el riesgo de fracturas osteoporóticas, mientras que más de cuatro unidades al día pueden duplicar dicho riesgo.

    Cafeína

    La cafeína aumenta la pérdida de calcio por vía urinaria y fecal, por lo que puede afectar negativamente a la salud ósea. Un estudio sueco [6] sugiere que una ingesta de cafeína de 330 mg al día (aproximadamente cuatro tazas de café) podría estar asociada a un aumento del 20 % en el riesgo de sufrir fracturas osteoporóticas, en comparación con una ingesta de cafeína inferior a 200 mg al día. No obstante, aumentar la ingesta de calcio en 40 mg por cada taza de café con cafeína consumida podría compensar la pérdida de calcio. [7]

    Diagnóstico

    La osteoporosis se diagnostica determinando la densidad ósea mediante un examen densitométrico, la DXA (absorciometría de rayos X de energía dual), en la zona de la columna lumbar y el fémur proximal. Se trata de un examen radiológico de baja radiación que evalúa el contenido mineral en la zona ósea analizada. Este examen puede revelar tanto la osteoporosis como un daño óseo menos grave: la osteopenia. En la República Checa, la DXA está cubierta por el seguro médico para las mujeres tras la menopausia, para las mujeres mayores de 50 años o para pacientes de alto riesgo (por ejemplo, personas que toman corticosteroides de forma prolongada, personas con bajo peso corporal o mayores de 60 años). Si la indicación para la prueba no la proporciona un médico, es posible sufragarla por cuenta propia.

    Farmacoterapia

    Anteriormente, la osteoporosis se trataba únicamente con calcio y vitamina D. En la actualidad, también se utilizan otros fármacos para su tratamiento, como la terapia hormonal sustitutiva (THS) o los moduladores selectivos de los receptores de estrógenos (SERM). Otro grupo lo constituyen los denominados bisfosfonatos, que inhiben la resorción ósea. Los bisfosfonatos son uno de los fármacos que se recetan con mayor frecuencia a la mayoría de las personas mayores que padecen osteoporosis.

     

    Fuentes:

    [1] Li YZ, Zhuang HF, Cai SQ, Lin CK, Wang PW, Yan LS, Lin JK, Yu HM. La baja fuerza de prensión es un factor de riesgo importante de osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Orthop Surg. Febrero de 2018; 10(1):17-22. doi: 10.1111/os.12360. Publicación electrónica: 12 de febrero de 2018. PMID: 29430846; PMCID: PMC6594500.

    [2] Javaid MK, Crozier SR, Harvey NC, Gale CR, Dennison EM, Boucher BJ, Arden NK, Godfrey KM, Cooper C; Grupo de Estudio del Hospital Princess Anne. Niveles de vitamina D en la madre durante el embarazo y masa ósea en la infancia a los 9 años: un estudio longitudinal. Lancet. 7 de enero de 2006; 367(9504):36-43. doi: 10.1016/S0140-6736(06)67922-1. Fe de erratas en: Lancet. 6 de mayo de 2006; 367(9521):1486. PMID: 16399151.

    [3] Congdon P, Horsman A, Kirby PA, Dibble J, Bashir T. Contenido mineral de los antebrazos de bebés nacidos de madres asiáticas y caucásicas. Br Med J (Clin Res Ed). 16 de abril de 1983; 286(6373):1233-5. doi: 10.1136/bmj.286.6373.1233. PMID: 6404403; PMCID: PMC1547285.

    [4] Knapen MH, Drummen NE, Smit E, Vermeer C, Theuwissen E. La suplementación con menaquinona-7 en dosis bajas durante tres años contribuye a reducir la pérdida ósea en mujeres posmenopáusicas sanas. Osteoporos Int. Septiembre de 2013; 24(9):2499-507. doi: 10.1007/s00198-013-2325-6. Publicación electrónica: 23 de marzo de 2013. PMID: 23525894.

    [5] Kanis JA, Johansson H, Johnell O, Oden A, De Laet C, Eisman JA, Pols H, Tenenhouse A. El consumo de alcohol como factor de riesgo de fracturas. Osteoporos Int. Julio de 2005; 16(7):737-42. doi: 10.1007/s00198-004-1734-y. Publicación electrónica: 29 de septiembre de 2004. PMID: 15455194.

    [6] Hallström H, Wolk A, Glynn A, Michaëlsson K. Consumo de café, té y cafeína en relación con el riesgo de fracturas osteoporóticas en una cohorte de mujeres suecas. Osteoporos Int. 2006;17(7):1055-64. doi: 10.1007/s00198-006-0109-y. Publicación electrónica: 4 de mayo de 2006. PMID: 16758142.

    [7] Barrett-Connor E, Chang JC, Edelstein SL (1994) La osteoporosis asociada al consumo de café se compensa con el consumo diario de leche. El estudio de Rancho Bernardo. JAMA 271:280-283

    Ponsonby, A. L., Lucas, R. M., Lewis, S y Halliday, J. «Niveles de vitamina D durante el embarazo y aspectos relacionados con la salud de los hijos». *Nutrients*. Marzo de 2010; 2(3): 389-407. doi: 10.3390/nu2030389. Publicación electrónica: 23 de marzo de 2010. PMID: 22254029; PMCID: PMC3257641.

    https://www.osteoporosis.foundation

    https://www.kardiologickarevue.cz/casopisy/kardiologicka-revue/2014-5/diagnostika-a-lecba-osteoporozy-50151

    Preguntas frecuentes