La importancia de la vitamina D para la salud humana, unida a su alarmante deficiencia entre la población, lleva a muchas personas a recurrir a los suplementos, especialmente durante los meses de invierno. Aunque el mercado ofrece una amplia gama de productos con vitamina D, estos varían considerablemente en cuanto al tipo de vitamina D utilizada (las más comunes son la D2/ergocalciferol y la D3/colecalciferol), así como en la calidad de las materias primas y los procesos de fabricación.
Nuestro objetivo no es criticar ninguna fuente concreta utilizada en la producción, sino más bien delimitar las diferencias fundamentales entre dichas fuentes (y, por consiguiente, entre los productos disponibles en el mercado), con el fin de facilitar la toma de decisiones informadas en relación con la vitamina D de origen animal o vegetal. Hemos recopilado la información más actualizada sobre esta molécula y sus fuentes para aportar claridad en este artículo.
Resumen del artículo:
- En primer lugar, una breve descripción general de la vitamina D
- ¿Se puede obtener la vitamina D de forma natural?
- Alarmante deficiencia de vitamina D
- Cómo elegir suplementos de vitamina D de calidad
- Suplementos de vitamina D de origen animal
- Proceso de extracción: cómo convertir la lanolina en vitamina D
- Origen de los animales: más allá de la ética, consideraciones sobre la contaminación química
- Suplementos de vitamina D de origen vegetal: sostenibilidad y respeto por la naturaleza
- ¿Qué significa «algas»?
En primer lugar, una breve descripción general de la vitamina D
La vitamina D es una vitamina liposoluble que actúa en el organismo más bien como una hormona, regulando la formación ósea y la absorción de calcio y fósforo en el intestino. Desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud ósea y también influye en diversos procesos fisiológicos. Más allá de la salud ósea, la vitamina D contribuye al buen estado de los huesos, los dientes, los músculos, la función inmunitaria y la división celular.
¿Se puede obtener la vitamina D de forma natural?
La principal fuente de vitamina D es la exposición de la piel a la luz solar. Sin embargo, para que se produzca una síntesis adecuada en las células de la piel, es necesaria una exposición suficiente a la radiación UVB ((con una longitud de onda de 280 a 315 nm), que suelen estar disponibles en la República Checa De mayo a septiembre, entre las 11:00 y las 15:00 horas, en la República Checa. Las regiones geográficas con un índice UV constantemente superior a 4 (como ocurre durante los días soleados de verano) ofrecen mejores condiciones para la síntesis de vitamina D. Son varios los factores que influyen en la cantidad de vitamina D que se sintetiza en el organismo, entre ellos la ubicación geográfica y los factores relacionados con el estilo de vida de cada persona.
Para muchas personas que viven en la ciudad y tienen un horario de oficina fijo, obtener vitamina D de forma natural durante el verano puede resultar complicado. En invierno, el pescado azul y otras fuentes alimenticias naturales escasean, lo que agrava aún más la carencia.
Alarmante deficiencia de vitamina D
La deficiencia de vitamina D está muy extendida, lo que hace necesario recurrir a suplementos, sin limitarse únicamente a la producción endógena o a las fuentes dietéticas. Numerosos investigadores abogan por un aumento de las recomendaciones de ingesta diaria, fijadas actualmente en 15 μg/día (600 UI) para adultos por la EFSA. La Sociedad de Endocrinología recomienda dosis más elevadas (1500-2000 UI) para todos los adultos, incluidas las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, especialmente aquellas con deficiencias demostradas. Dada la pandemia mundial de COVID-19 y su impacto en las actividades al aire libre, también se recomiendan dosis más elevadas para niños y adultos.
Cómo elegir suplementos de vitamina D de calidad
El mercado ofrece una gran variedad de productos que difieren tanto en su origen como en su calidad. Muchos suplementos contienen ingredientes de composición poco clara, y el consumo prolongado de tales mezclas puede tener efectos adversos para la salud. Para los consumidores resulta complicado orientarse entre las distintas opciones, por lo que es fundamental dar prioridad a la calidad a la hora de seleccionar suplementos.
¿Cuáles son, pues, las fuentes básicas para la producción de vitamina D y en qué se diferencian entre sí? → Conocer las fuentes de vitamina D
Suplementos de vitamina D de origen animal
La lanolina, derivada de la lana de oveja, es una materia prima habitual para la producción de vitamina D en muchos productos. Aunque la extracción de lanolina no resulta perjudicial para las ovejas cuando se realiza correctamente, no es adecuada para las personas que siguen un estilo de vida vegano. El procesamiento de la lanolina implica varios pasos químicos, y la lana de oveja puede estar contaminada con pesticidas y otras sustancias químicas.
Proceso de extracción: cómo convertir la lanolina en vitamina D
La lana extraída se lava primero en agua caliente con detergente para eliminar cualquier parásito o impureza, lo que da como resultado la lanolina bruta. A continuación, el componente graso se separa del componente no graso mediante un proceso denominado saponificación, seguido de una centrifugación. El colesterol bruto se aísla mediante extractantes y disolventes. Tras un tratamiento químico adicional, se obtiene finalmente el 7-dehidrocolesterol (provitamina D3), que es químicamente idéntico a la provitamina presente en nuestra piel. Esta provitamina interactúa con la luz solar para producir vitamina D3. En la etapa final, el 7-dehidrocolesterol se expone a la luz para formar la forma estable de vitamina D3, lista para la producción de suplementos.
Origen de los animales: más allá de la ética, consideraciones sobre la contaminación química
La lana de oveja puede contaminarse con pesticidas al entrar en contacto con plantas tratadas químicamente en los pastos. Además, los propios animales y su piel se someten a baños desinfectantes para repeler garrapatas y otras plagas.
Debido a su naturaleza grasa, la lanolina puede volverse rancia u oxidarse al entrar en contacto con el aire. Para prolongar su vida útil, muchos fabricantes añaden BHT (butilhidroxitolueno) a la lanolina, el antioxidante sintético más utilizado para retrasar el enranciamiento de aceites y grasas. Aunque el BHT se considera seguro en cantidades adecuadas, pueden quedar trazas de esta sustancia en el tejido adiposo humano, y existen preocupaciones sobre sus posibles efectos sobre la salud (se ha demostrado que la sustancia es carcinógena en animales).
Recursos vegetales: sostenibilidad y respeto por la naturaleza
Los suplementos de vitamina D de origen vegetal ofrecen una alternativa sostenible y ética. Tradicionalmente se utilizaba extracto de setas, pero se considera que la vitamina D2 procedente de las setas es menos eficaz que la vitamina D3. La vitamina D3 derivada de algas, por su parte, es químicamente idéntica a la D3 derivada de la lanolina y ofrece varias ventajas:
- Aptos para vegetarianos y veganos
- Cultivados en condiciones controladas sin pesticidas
- Producción sostenible con un impacto medioambiental mínimo ((el proceso de producción no requiere un gran consumo de energía)
- Sin aditivos químicos innecesarios
- Biodisponibilidad equivalente a la de la vitamina D3 de origen animal
¿Qué significa «algas»?
El término «alga» tiene su origen en el latín y hace referencia a las «algas marinas» (siendo «algas» la forma plural de «alga»). Para la producción de vitamina D se utilizan algas no modificadas genéticamente (sin OMG), cultivadas en condiciones meticulosamente controladas y sin el uso de pesticidas. La vitamina D3 derivada de las algas es químicamente idéntica a la obtenida de la lanolina y puede servir como sustituto directo. Ejerce los mismos efectos fisiológicos en nuestro organismo, pero tiene un origen totalmente vegetal, lo que garantiza la máxima calidad y pureza.
En conclusión, la elección de suplementos de vitamina D de alta calidad, especialmente los derivados de algas, garantiza unos beneficios óptimos para la salud sin comprometer los principios éticos ni medioambientales.