El magnesio es uno de los minerales clave, esenciales para el correcto crecimiento y desarrollo de los niños. Interviene en cientos de procesos bioquímicos del organismo, desde el funcionamiento de los músculos y el sistema nervioso hasta la calidad del sueño y el bienestar psicológico. A pesar de ello, hoy en día muchos niños no ingieren suficiente magnesio. [1]
En este artículo se explica cómo detectar la deficiencia de magnesio en los niños, cuál es la dosis segura y cómo elegir la forma adecuada.
Resumen del artículo:
- ¿Por qué es importante el magnesio para los niños?
- ¿Cómo se manifiesta la carencia de magnesio en los niños?
- ¿Qué niños corren mayor riesgo de sufrir una carencia de magnesio?
- Cómo complementar el magnesio de forma natural a través de la alimentación
- Cómo elegir la mejor forma de magnesio para los niños
- ¿Cuál es la dosis recomendada de magnesio según la edad?
- ¿Es adecuado para los niños el producto Trime Magnesio, quelato de zinc + vitamina B6»?
- Puntos clave
¿Por qué es importante el magnesio para los niños?
El magnesio es un mineral esencial que:
-
favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso,
-
contribuye al funcionamiento normal de los músculos,
-
ayuda a reducir el cansancio y la fatiga,
-
participa en la producción de energía (ATP),
-
favorece la estabilidad psicológica,
-
Contribuye al desarrollo de los huesos y los dientes.
No se pierda nuestra próxima entrada del blog para obtener más información sobre la función del magnesio en el cuerpo humano.
¿Cómo se manifiesta la carencia de magnesio en los niños?
La deficiencia de magnesio verdaderamente grave (la denominada hipomagnesemia clínica) es relativamente poco frecuente en niños sanos. [1] Sin embargo, el déficit subclínico —un estado en el que el organismo tiene menos magnesio del que necesita para un funcionamiento óptimo— es más habitual debido a los estilos de vida actuales y a los alimentos procesados industrialmente. Una amplia revisión, titulada «Going to the roots of reduced magnesium dietary intake» (publicada en 2020), analiza cómo el procesamiento industrial moderno de los alimentos reduce el contenido de magnesio de nuestra dieta. El estudio señala que las tecnologías modernas de procesamiento de alimentos (como el refinado) eliminan aproximadamente el 80 % del magnesio presente originalmente. [2]
Los signos más comunes de una carencia en los niños incluyen:
-
Problemas de sueño e inquietud: El magnesio regula los neurotransmisores del cerebro (por ejemplo, estimula el neurotransmisor calmante GABA) y ayuda a aliviar la tensión muscular. Sus niveles bajos pueden estar relacionados con la inquietud vespertina y la dificultad para conciliar el sueño. La revisión sistemática sobre este tema se basa en estudios realizados en adultos; la evidencia directa en niños sigue siendo limitada. [9]
-
Irritabilidad, nerviosismo, ansiedad: El magnesio actúa como un «amortiguador» natural del sistema nervioso. Ayuda a regular los niveles de hormonas del estrés (como el cortisol) y a mantener el equilibrio del calcio en las células. Cuando el organismo carece de él, el sistema nervioso puede llegar fácilmente a un estado de sobrecarga. En los niños, una carencia puede manifestarse en forma de cambios de humor frecuentes, llanto fácil y una mayor sensibilidad a los estímulos estresantes.
-
«Dolores de crecimiento» y calambres musculares: Si los niños se quejan de dolor en las piernas por la noche o de hormigueo en las pantorrillas, esto puede ser un signo de mayor excitabilidad neuromuscular, que puede deberse a una deficiencia de magnesio.
-
Estreñimiento y problemas digestivos: El magnesio ayuda a atraer agua hacia el intestino y relaja la musculatura lisa del tracto digestivo. Cuando la ingesta de magnesio es insuficiente, el tránsito intestinal puede ralentizarse y aumenta la probabilidad de sufrir estreñimiento. [1]
-
Fatiga y disminución de la energía: El magnesio es esencial para la producción de ATP (la principal fuente de energía celular del organismo). [1]
-
Menor capacidad de concentración: Este tema se estudia a menudo en niños con TDAH. En estudios de menor envergadura se han observado niveles más bajos de magnesio en niños con TDAH. [6] Un estudio aleatorizado de 2021 examinó los efectos del magnesio (6 mg/kg al día) y la vitamina D en niños con TDAH; tras 8 semanas, los autores informaron de mejoras en el comportamiento y en las dificultades emocionales. [5]

¿Qué niños corren mayor riesgo de sufrir una carencia de magnesio?
El riesgo de sufrir una carencia de magnesio es mayor en los niños que:
-
Consuma una cantidad reducida de verduras, frutos secos y productos integrales.
-
Consuma alimentos procesados industrialmente: Si la dieta de su hijo se compone principalmente de pan blanco, pasta, dulces y alimentos procesados, es probable que tenga un déficit de magnesio.
-
Entrene de forma intensiva: Cuanto más activo es un niño, mayor es su consumo de magnesio. Durante el esfuerzo físico y la sudoración, el magnesio se elimina más rápidamente. Si tiene un pequeño futbolista entusiasta, un gimnasta o un niño que no puede estar quieto, su consumo de magnesio es mayor que el de sus compañeros menos activos. Un estudio de 2006 [7] demuestra que la actividad deportiva aumenta las necesidades de magnesio entre un 10 % y un 20 % debido a las pérdidas a través del sudor y la orina, y que una deficiencia en personas activas provoca fatiga precoz, calambres musculares y un mayor estrés oxidativo tras el entrenamiento.
-
Se encuentran sometidos a una presión y un estrés prolongados: Los exámenes escolares, las actividades extraescolares, la presión por rendir o la tensión en el ámbito familiar. El estrés activa la liberación de adrenalina y cortisol. Estas hormonas desencadenan la respuesta de «lucha o huida», durante la cual los riñones comienzan a excretar magnesio a través de la orina. Esto crea un círculo vicioso: el estrés agota las reservas de magnesio, y una deficiencia de magnesio aumenta la sensibilidad al estrés. [3]
-
¿Tiene problemas digestivos?: Los problemas de salud del tracto digestivo o los trastornos intestinales crónicos (como la enfermedad celíaca, las alergias alimentarias, la enfermedad de Crohn o la diarrea frecuente) reducen la capacidad del organismo para absorber eficazmente este mineral a partir de los alimentos.
Cómo complementar el magnesio de forma natural a través de la alimentación
La vía más natural para alcanzar unos niveles óptimos de magnesio en los niños debe comenzar siempre por la alimentación.
Entre los alimentos ricos en magnesio se encuentran:
-
Verduras de hoja verde: El magnesio es el átomo central de la clorofila y, por lo tanto, se encuentra en todas las plantas verdes, como, por ejemplo, las espinacas y las acelgas.
-
Frutos secos y semillas: Por ejemplo, semillas de calabaza y de girasol, almendras o anacardos, que puede añadir a las gachas del desayuno, al yogur o a su tentempié.
-
Cacao de calidad y chocolate negro de alto porcentaje: El cacao es una de las fuentes naturales más ricas en magnesio. Elija chocolate de alta concentración con un contenido mínimo de cacao del 85 %.
-
Plátanos: Un tentempié muy popular entre los niños que, además de magnesio, también contiene potasio.
-
Avena y cereales integrales: Pueden servir de base para preparar granola casera o gachas para el desayuno.
El problema es que, a menudo, los niños rechazan estos alimentos o no consumen una cantidad suficiente de ellos. En ese caso, es recomendable complementar el magnesio mediante suplementos alimenticios de calidad, que resultan de gran ayuda durante los periodos de mayor estrés, de crecimiento rápido o en caso de déficit.
Cómo elegir la mejor forma de magnesio para los niños
No todas las formas de magnesio son igual de eficaces. Si adquiere un suplemento barato en la farmacia, lo más probable es que contenga óxido de magnesio. Esta forma inorgánica tiene un alto contenido en magnesio elemental, pero su absorción en el organismo ronda el 4 %. [4] El resto pasa por el tracto digestivo sin ser aprovechado y puede provocar diarrea en los niños.
Para los niños, elija siempre productos ecológicos o en forma quelada, que presentan una mayor biodisponibilidad y son más suaves para el organismo infantil:
1. Bisglicinato de magnesio
En este caso, el magnesio se encuentra unido al aminoácido glicina, que actúa en el cerebro como neurotransmisor inhibidor (similar al GABA). [8]
Para quién puede ser adecuado: niños que tienen dificultades para conciliar el sueño, están inquietos o sufren dolores de crecimiento.
Cuándo administrarlo: Por la noche, antes de acostarse.
2. Malato de magnesio
El magnesio se encuentra unido al ácido málico (malato). Este desempeña un papel fundamental en el denominado ciclo de Krebs, el proceso celular mediante el cual el organismo produce energía (ATP). Por lo tanto, esta forma puede tener un efecto ligeramente energizante.
Para quiénes pueden ser adecuados: niños con falta de energía o jóvenes deportistas.
Cuándo administrarlos: Por la mañana o antes del mediodía.
3. Citrato de magnesio
El citrato tiene una elevada actividad osmótica: atrae de forma natural el agua hacia el intestino grueso, lo que ablanda las heces y favorece el peristaltismo (movimiento intestinal).
Para quién puede ser adecuado: niños que sufren estreñimiento o tienen heces duras.
Cuándo administrarlo: en cualquier momento del día.

Visite nuestro blog para leer otro artículo detallado sobre los diferentes tipos de magnesio y en qué se diferencian.
¿Cuál es la dosis recomendada de magnesio según la edad?
Complementos alimenticios suelen estar destinados a los niños A partir de los 3 años, y sus Su uso debe consultarse con un pediatra u otro médico. En niños menores de 3 años, las necesidades de magnesio deben cubrirse mediante la leche materna o la fórmula infantil y, posteriormente, mediante una dieta variada y alimentos complementarios.
A la hora de administrar suplementos de magnesio a los niños, se recomienda::
-
Empiece con una dosis más baja,
-
Reparta la dosis a lo largo del día,
-
Supervise la reacción del niño.
Ingesta diaria recomendada de magnesio para niños y adolescentes (EFSA): [10]
|
Grupo de edad |
Ingesta diaria adecuada (IA) |
|---|---|
|
Bebés (de 7 a 11 meses) |
80 mg |
|
Niños (de 1 a menos de 3 años) |
170 mg |
|
Niños (de 3 a menos de 10 años) |
230 mg |
|
Chicos adolescentes (de 10 a menos de 18 años) |
300 mg |
|
Chicas adolescentes (de 10 a menos de 18 años) |
250 mg |
Nota: los valores corresponden al magnesio elemental, es decir, la cantidad pura de magnesio, y no al peso total del compuesto (por ejemplo, el bisglicinato).
¿Es adecuado para los niños el producto Trime Magnesio, quelato de zinc + vitamina B6»?
El magnesio, el zinc y la vitamina B6 de Trime contienen una forma quelada de magnesio de alta biodisponibilidad (bisglicinato de magnesio), complementada con zinc y la forma activa de la vitamina B6: una combinación ideal para calmar el sistema nervioso y reducir el cansancio y la fatiga.
Si un niño es capaz de tragar una cápsula sin dificultad, puede administrarle este magnesio a partir de los 3 años (en una dosis reducida).
Dado que este suplemento no contiene edulcorantes ni aromas artificiales, el sabor del bisglicinato de magnesio con zinc es ligeramente astringente y amargo. Por ello, no recomendamos mezclar el polvo con agua sola, ya que es posible que un niño se niegue a tomarlo. Es preferible añadir el polvo a algún alimento con un sabor más intenso, como, por ejemplo, puré de fruta, yogur, zumo de manzana o un poco de chocolate caliente.
Dado el efecto calmante del bisglicinato y la vitamina B6, es recomendable administrar esta dosis por la noche, entre 30 y 60 minutos antes de acostarse.
|
Edad del niño |
Dosis recomendada |
Cómo se adapta la dosis a las necesidades |
|---|---|---|
|
De 3 a 8 años |
1 cápsula al día |
80 mg de magnesio cubren parte de las necesidades diarias; el resto se obtiene de la alimentación. Las cantidades de zinc (1,5 mg) y vitamina B6 (0,6 mg) son seguras para esta edad. |
|
De 9 a 13 años |
De 1 a 2 cápsulas al día |
Elija la dosis en función de la actividad física o del nivel de inquietud. Los niños menos activos necesitan 1 cápsula; a los niños activos o inquietos se les pueden administrar 2. |
|
Más de 14 años |
2 cápsulas al día |
Se adapta a las crecientes necesidades del organismo de los adolescentes. |
Por último, cabe destacar que, en lo que respecta a los suplementos para niños, no solo importa la forma en que se presenta el magnesio, sino también su pureza. Los minerales pueden contener trazas de metales pesados que se acumulan gradualmente en el organismo, por lo que es necesario extremar la precaución en el caso de los niños. En Trime, hemos establecido unos estándares de pureza más exigentes que los exigidos por la legislación; en lo que respecta al contenido de metales pesados, nuestros suplementos minerales cumplen los estrictos criterios de la nutrición infantil.
Para obtener más información, consulte nuestro artículo sobre los contaminantes peligrosos presentes en el magnesio.
Puntos clave
- El magnesio es esencial para los niños: interviene en cientos de procesos del organismo, desde el correcto crecimiento óseo y la función muscular hasta un sueño tranquilo y el bienestar psicológico.
- La alimentación es lo primero: una dieta equilibrada (verduras de hoja verde, semillas, cacao) debe constituir la base natural. Sin embargo, debido a los procesos de elaboración industrial modernos, los alimentos pierden hasta un 80 % de su magnesio, por lo que es bastante habitual que los niños presenten un déficit subclínico.
- ¿Quiénes corren mayor riesgo?: La carencia afecta principalmente a los niños con una dieta desequilibrada (demasiado pan blanco y dulces), a los jóvenes deportistas (el magnesio se pierde a través del sudor) y a los niños sometidos a una presión escolar o psicológica prolongada.
- Cómo detectar una carencia: entre los posibles síntomas se incluyen, por ejemplo, inquietud por la noche y dificultad para conciliar el sueño, irritabilidad, estreñimiento, fatiga rápida o los denominados «dolores de crecimiento» y hormigueo en las piernas.
-
La forma es importante: evite el óxido de magnesio de baja calidad (solo tiene una absorción de alrededor del 4 % y conlleva riesgo de diarrea). Opte por formas orgánicas: bisglicinato de magnesio, malato de magnesio o citrato de magnesio.
- Consejo para facilitar la administración: si un niño no se atreve a tragarse una cápsula, puede abrirla y verter su contenido. Debido al sabor naturalmente amargo del magnesio puro, no mezcle el polvo con agua, sino que lo incorpore a un alimento de sabor más intenso, como, por ejemplo, yogur o puré de fruta.
Fuentes:
[1] Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH. Magnesio: Ficha informativa para profesionales de la salud. ods.od.nih.gov
[2] Cazzola R, Della Porta M, Manoni M, Iotti S, Pinotti L, Maier JA. Las causas de la reducción de la ingesta dietética de magnesio: un equilibrio entre los cambios climáticos y las fuentes. Heliyon. 3 de noviembre de 2020; 6(11):e05390. doi: 10.1016/j.heliyon.2020.e05390. PMID: 33204877; PMCID: PMC7649274.
[3] Pickering G, et al. «Niveles de magnesio y estrés: una revisión del concepto del círculo vicioso». Nutrients. 2020;12(12):3672.
[4] Firoz M, Graber M. Biodisponibilidad de los preparados de magnesio comercializados en EE. UU. Magnes Res. 2001;14(4):257–262.
[5] Hemamy M, et al. El efecto de la suplementación con vitamina D y magnesio sobre el estado de salud mental de los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad: un ensayo controlado aleatorizado. BMC Pediatrics. 2021;21:178.
[6] Kozielec, T.; Starobrat-Hermelin, B. «Evaluación de los niveles de magnesio en niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)». Magnes Res. 1997;10(2):143-148.
[7] Nielsen FH, Lukaski HC. Actualización sobre la relación entre el magnesio y el ejercicio. Magnes Res. Septiembre de 2006; 19(3):180-9. PMID: 17172008.
[8] Kawai N, Sakai N, Okuro M, Karakawa S, Tsuneyoshi Y, Kawasaki N, Takeda T, Bannai M, Nishino S. Los efectos promotores del sueño e hipotérmicos de la glicina están mediados por los receptores NMDA del núcleo supraquiasmático. Neuropsychopharmacology. Mayo de 2015; 40(6):1405–16. doi: 10.1038/npp.2014.326. PMID: 25533534; PMCID: PMC4397399.
[9] Boyle NB, Lawton C, Dye L. «Los efectos de la suplementación con magnesio sobre la ansiedad y el estrés subjetivos: una revisión sistemática». Nutrients. 26 de abril de 2017; 9(5):429. doi: 10.3390/nu9050429. PMID: 28445426; PMCID: PMC5452159.
[10] Panel de la EFSA sobre NDA. Dictamen científico sobre los valores de referencia de ingesta de magnesio. EFSA Journal 2015;13(7):4186.