La vitamina K2 fue uno de los temas que durante mucho tiempo se subestimó. Sin embargo, últimamente este potente nutriente está recibiendo una atención relativamente importante, ya que desempeña un papel esencial en muchos aspectos de nuestra salud.
No existía mucha información ni estudios sobre todas las vitaminas del «grupo K», por lo que se consideraban como una sola, a pesar de que la vitamina K representa diferentes tipos de vitaminas liposolubles, denominadas K1, K2 y K3. Cada una de ellas llega al organismo a través de diferentes fuentes y desempeña funciones biológicas distintas. Mientras que la K1 se utiliza principalmente para la coagulación de la sangre, la K2 desempeña un papel menor en este proceso. Antes de entrar en detalles, resumamos la enorme importancia de la vitamina K2 en nuestro organismo.
La deficiencia de vitamina K2 podría ser un factor en varias enfermedades crónicas, como la diabetes, la osteoporosis, el cáncer y las enfermedades inflamatorias y cardiovasculares. Mantener unos niveles óptimos en el organismo puede ser crucial para la prevención de la osteoporosis y, probablemente, el tratamiento de esta enfermedad ósea ya no sea posible sin la suplementación con vitamina K2, ya que esta tiene una gran importancia en el metabolismo del calcio en el organismo. De hecho, transporta el calcio a los lugares donde lo necesitamos —a los dientes y los huesos— y, por otro lado, elimina el calcio de las arterias. La calcificación arterial y el endurecimiento de las arterias constituyen uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, resulta de interés investigar la posible relación entre el deterioro cognitivo y la vitamina K, así como la relación entre la vitamina K y la prevención del Alzheimer. Algunos investigadores consideran que se trata de un nutriente emergente en la función cerebral.

Cada una de las formas principales de vitamina K aporta beneficios distintos a la salud humana, por lo que cabe preguntarse: ¿cuál debería elegir?
La vitamina K1 (filoquinona) se encuentra principalmente en los alimentos vegetales, sobre todo en las verduras de hoja verde, por lo que es bastante fácil obtenerla a través de la alimentación. En nuestro organismo desempeña un papel fundamental en la coagulación de la sangre, previniendo el sangrado excesivo.
La vitamina K2 (menaquinona), que protege la salud de nuestros huesos y venas, se encuentra principalmente en determinados alimentos de origen animal (por ejemplo, productos lácteos con alto contenido en grasa procedentes de vacas alimentadas con pasto o yemas de huevo) y también en alimentos fermentados, que la mayoría de las personas no consumen en grandes cantidades.
A la hora de buscar un suplemento, debe elegir la forma MK-7, ya que es la que muestra una mayor actividad en los seres humanos debido a su mejor biodisponibilidad y a su vida media más larga en comparación con otros homólogos. En general, las menaquinonas se clasifican además según la longitud de su cadena lateral. Se designan como MK-4 a MK-14, lo que representa el número de residuos de isoprenoides en dicha cadena. Solo la MK-4 y la MK-7 se consideran beneficiosas para la salud ósea. La diferencia radica en que la MK-4 tiene una vida media más corta en el organismo que la MK-7, por lo que, para ser más eficaz, lo ideal es tomar la MK-4 en dosis divididas 2-3 veces al día, mientras que la MK-7 puede tomarse una vez al día.
La vitamina K3 (menadiona) es una forma sintética de vitamina K producida artificialmente y no puede utilizarse en suplementos dietéticos para seres humanos, ya que puede resultar perjudicial. En concreto, puede alterar la función del glutatión (uno de los antioxidantes más potentes), lo que provoca daño oxidativo en las membranas celulares.
Vitamina K2: para unos huesos y unas arterias sanos
La vitamina K2 permite que las células encargadas de la formación ósea utilicen el calcio para aumentar la densidad ósea, lo que se traduce en huesos más fuertes y menos propensos a fracturarse o romperse. De manera similar, esta vitamina redirige el calcio de los tejidos blandos y las arterias hacia los huesos, mediante la activación de una proteína que elimina el calcio de los vasos sanguíneos. Como resultado, se ha demostrado que un mayor consumo de vitamina K2 está relacionado con una disminución del riesgo de enfermedades cardíacas.
La vitamina K2 actúa en estrecha colaboración con la vitamina D3 para mantener el control de los niveles de calcio en el organismo. Por ello, se recomienda tomarlas conjuntamente, ya que así su acción resulta más eficaz.
¿La vitamina K2: una nueva promesa en la prevención y el tratamiento de numerosas enfermedades de la civilización?
También interviene en la regulación de las funciones celulares. Este nutriente previene la muerte celular innecesaria y participa en funciones que conducen a su correcta división y crecimiento, con el fin de prevenir el desarrollo del cáncer. Asimismo, existen investigaciones que indican que induce la apoptosis en muchos tipos de células cancerosas y que existe la posibilidad de utilizar este nutriente para el tratamiento del cáncer.
Vitamina K2: su posible impacto en el metabolismo celular
Existe también otra relación entre la vitamina K2 y la salud cardíaca, ya que algunos estudios demuestran que un mayor consumo de este nutriente puede ayudar a restaurar la capacidad de las mitocondrias para producir ATP dentro de las células. Se llevó a cabo una investigación con un grupo de atletas y ciclistas entrenados a los que se les administró un suplemento de vitamina K2 durante 8 semanas. Según los resultados de este estudio, podría desempeñar un papel clave en la producción de energía y alterar las respuestas cardiovasculares. Podría constituir un apoyo muy importante, especialmente para los músculos que consumen mucha energía, como el músculo esquelético y el cardíaco. Además, otros estudios realizados en la última década en Europa Central ya han demostrado el posible gran impacto de una ingesta elevada de vitamina K2 no solo para la salud ósea, sino también para la salud cardiovascular.
¿Cómo puedo saber si tengo una deficiencia de vitamina K2 y cuál es la ingesta diaria recomendada?
La deficiencia de vitamina K2 puede provocar una regeneración ósea más lenta y una incorporación insuficiente de calcio en los huesos y los dientes. Estos tejidos duros no son entonces lo suficientemente fuertes y resistentes, se rompen con facilidad y aumenta el riesgo de fracturas osteoporóticas. Además, existe el riesgo de calcificación aórtica, lo que puede provocar enfermedades cardíacas.
Es muy importante cuidar nuestra alimentación. La dieta occidental típica contiene cantidades mínimas de vitamina K2. Si no somos grandes consumidores de natto fermentado y además carecemos de otras fuentes de vitamina K2 en nuestra dieta, deberíamos utilizarlo como una forma alternativa de vitamina K.
Actualmente, no se conoce ninguna toxicidad asociada a dosis elevadas de vitamina K1 o vitamina K2. En concreto, para la K2 no existe un valor diario oficial, pero los expertos recomiendan entre 90 y 120 microgramos (mcg) al día para mantener todos los procesos cruciales del metabolismo.
Preguntas frecuentes
Artículos recientes
Su carrito (0elementos)
Su carrito esta vacío