A la hora de elegir suplementos dietéticos, la mayoría de nosotros empezamos por leer la etiqueta. Buscamos los principios activos clave, sus cantidades y su forma. Sin embargo, a menudo pasamos por alto otros componentes que pueden influir significativamente en la calidad general de un producto. Lo que muchas personas no saben es que algunas sustancias no aparecen en absoluto en la etiqueta, ya que se consideran parte habitual del proceso de fabricación.
¿Qué aprenderá en este artículo?
- Seguridad sin concesiones: lo que nunca encontrará en nuestros productos
- En lugar de aditivos sintéticos, optamos por ingredientes naturales funcionales.
- En lugar de cápsulas convencionales, garantizamos que nuestras cápsulas no contienen ETO.
- En lugar de aromas sintéticos, utilizamos aceites esenciales de cítricos ecológicos.
- En lugar de conservantes sintéticos, protegemos el producto utilizando la naturaleza.
- No nos conformamos con los límites permitidos de metales pesados.
- Vamos más allá de lo que exige la legislación: comprobamos incluso las sustancias «invisibles».
- Seleccionamos cuidadosamente materias primas que ofrezcan los más altos niveles de calidad y seguridad.
- En conclusión
En Trime, creemos que lo que no encontrará en nuestros productos es tan importante como lo que sí encontrará en ellos.
Nuestra filosofía es sencilla: crear suplementos cuya composición se mantenga lo más cercana posible a la naturaleza. En el sector de los suplementos, no hay muchas empresas con un enfoque similar. Entendemos que, para alcanzar el máximo potencial nutricional y la máxima responsabilidad medioambiental, no basta con seleccionar ingredientes de primera calidad. Es igualmente esencial lo que evitamos conscientemente durante la producción.

Seguridad sin concesiones: lo que nunca encontrará en nuestros productos
A lo largo de todo el proceso de producción, utilizamos los métodos de elaboración más respetuosos posibles y no empleamos ningún aditivo sintético —aunque esté legalmente permitido— que pueda resultar potencialmente perjudicial para la salud en caso de uso prolongado.
1. En lugar de aditivos sintéticos, optamos por ingredientes naturales funcionales
Lo que no utilizamos: Los excipientes sintéticos habituales, los aglutinantes o los antiaglomerantes (como el estearato de magnesio o el dióxido de silicio), que no aportan ningún beneficio al organismo y pueden resultar potencialmente problemáticos.
Lo que utilizamos en su lugar: Llevamos nuestra filosofía de «etiqueta limpia» aún más allá. Cuando necesitamos utilizar un ingrediente auxiliar, elegimos aditivos naturales funcionales que suelen aportar un valor nutricional adicional. Entre ellos se incluyen, por ejemplo:
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Ecológicos Fibra de acacia (prebiótico)
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Aceite MCT de coco ecológico
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Pulpa del fruto del baobab



2. En lugar de cápsulas convencionales, garantizamos que nuestras cápsulas no contienen ETO.
Lo que evitamos: El riesgo de contaminación por óxido de etileno (ETO). El ETO es un pesticida cancerígeno que, lamentablemente, sigue utilizándose para esterilizar cápsulas, productos alimenticios o ingredientes a base de hierbas.
Obtenga más información sobre el tema del óxido de etileno en nuestro artículo: «¿Qué es el óxido de etileno y por qué debemos tener cuidado con él?».
Lo que utilizamos en su lugar: Nos aseguramos minuciosamente de que todas nuestras cápsulas estén libres de ETO. Dado que nos hemos encontrado con situaciones en las que se superaban con frecuencia los límites de residuos de óxido de etileno, decidimos realizar nuestras propias pruebas independientes. Esto garantiza que las cápsulas utilizadas en nuestros suplementos no estén contaminadas con esta sustancia nociva.

3. En lugar de aromas sintéticos, utilizamos aceites esenciales de cítricos ecológicos.
Lo que no utilizamos: Los aromas artificiales o «idénticos a los naturales» que se limitan a enmascarar el sabor y suponen una carga innecesaria para el organismo.
Lo que utilizamos en su lugar: El poder de la naturaleza auténtica. Para aromatizar algunos de nuestros productos líquidos de omega-3, utilizamos aceites esenciales de cítricos ecológicos, obtenidos a partir de cítricos cultivados de forma ecológica, sin productos químicos ni disolventes sintéticos. Esto garantiza la máxima pureza del producto final, libre de residuos químicos no deseados que puedan estar presentes en los extractos de cítricos.

4. En lugar de conservantes sintéticos, protegemos nuestros productos utilizando la naturaleza
Lo que no utilizamos: Los conservantes sintéticos (como los benzoatos o los sorbatos), que, aunque pueden prolongar la vida útil, pueden irritar el tracto digestivo o provocar reacciones alérgicas.
Lo que utilizamos en su lugar: extractos naturales con capacidad antioxidante que protegen el producto de la oxidación. Por ejemplo, en los productos sensibles con omega-3 utilizamos extracto natural de romero, que actúa como un eficaz antioxidante, protege los ácidos grasos poliinsaturados de la oxidación y ayuda a mantener la estabilidad, el sabor y la calidad del producto.

5. No nos conformamos con los límites de metales pesados permitidos por la ley
Lo que evitamos: La aceptación pasiva del hecho de que las materias primas puedan contener metales pesados «dentro del límite permitido». Los metales pesados son peligrosos incluso en cantidades mínimas, ya que se acumulan en el organismo —acumulándose gradualmente en los tejidos, donde pueden dañar las células, alterar el funcionamiento de los órganos y contribuir a la neurotoxicidad—.
Lo que hacemos, en cambio: Especialmente en el caso de los ingredientes minerales, como el magnesio, buscamos y exigimos activamente materias primas cuyo contenido en metales pesados se sitúe muy por debajo del umbral legalmente permitido. Por este motivo, queremos conocer el diagrama de flujo completo de la fabricación de los suplementos minerales, lo que nos permite identificar todos los posibles puntos de control de contaminación. Por lo tanto, los ingredientes minerales utilizados en nuestros suplementos cumplen —en lo que respecta a los límites de metales pesados— los estrictos criterios de las normas de nutrición infantil.

En este artículo tratamos con más detalle la contaminación por metales pesados en los ingredientes minerales: El magnesio y la presencia de contaminantes peligrosos.
6. Vamos más allá de lo que exige la legislación: comprobamos incluso las sustancias «invisibles».
Lo que evitamos: Aprovechamos la «zona gris» legislativa. La ley distingue entre un «ingrediente» (que debe figurar en la etiqueta) y un «coadyuvante tecnológico» (utilizado durante la elaboración de la materia prima, pero cuya mención no es obligatoria en la etiqueta final).
Lo que hacemos, en cambio: Analizamos todo el proceso de producción de una materia prima. El hecho de que un proveedor pueda utilizar un conservante o antioxidante sintético (como el ácido ascórbico añadido) durante la producción —y que, legalmente, no esté obligado a declararlo— nos resulta inaceptable. Por ello, en Trime seleccionamos activamente a nuestros proveedores para detectar estas sustancias de procesamiento «ocultas» y solo colaboramos con aquellos cuyos métodos de producción se ajustan a nuestra filosofía de calidad y a nuestros estándares de «etiqueta limpia».
7. Seleccionamos de forma activa materias primas con los más altos niveles de calidad y seguridad.
Lo que evitamos: Materias primas de fácil acceso que entrañan riesgos ocultos de contaminación, aunque se consideren el estándar del sector.
Lo que hacemos, en cambio: Seleccionamos rigurosamente las mejores y más puras materias primas del mercado, prestando especial atención a su origen y método de elaboración. Por ejemplo, la forma estándar de vitamina D3 procedente de la lanolina (lana de oveja) conlleva un riesgo de contaminación con BHT (hidroxitolueno butilado), un antioxidante sintético utilizado durante el procesamiento y clasificado como carcinógeno para los animales. En su lugar, optamos por la vitamina D3 de origen vegetal, procedente de algas o líquenes, lo que garantiza la máxima pureza y calidad.
Puede obtener más información sobre por qué damos prioridad a la vitamina D3 de origen vegetal aquí: Diferencias entre la vitamina D de origen vegetal y la vitamina D de origen animal.

En conclusión
Creemos que tiene derecho a saber no solo qué está consumiendo en sus suplementos, sino también qué es lo que, de forma intencionada, no está consumiendo. Nuestro compromiso con la pureza va más allá de las declaraciones de marketing: es el núcleo de nuestra identidad y de nuestro trabajo diario, porque la salud no admite concesiones.
