Omega-3 EPA y DHA - qué son, en qué se diferencian y cómo elegir la mejor opción

21.7.2023

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Omega-3 fatty acids EPA & DHA and the difference between them

En el artículo de hoy nos centraremos principalmente en los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, y en qué casos conviene optar por una u otra forma de ácido graso.

Los omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados, siendo los más importantes el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Estos ácidos grasos intervienen en un gran número de vías y procesos bioquímicos del organismo humano y desempeñan un papel importante en el mantenimiento de nuestra salud. Existe un número cada vez mayor de estudios que apuntan a que los ácidos grasos omega-3 son beneficiosos para prevenir, por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas o artríticas.

Qué encontrará en este artículo:

  1. EPA, DHA y ALA
  2. ¿Cuándo se debe optar por el EPA y cuándo por el DHA?
  3. El EPA y la inflamación
  4. DHA para un desarrollo cerebral saludable
  5. El DHA durante el embarazo
  6. El DHA y la salud ocular
  7. ¿Cómo se asimilan los ácidos grasos omega-3 y por qué conviene tomarlos junto con alimentos que contengan grasa?


Omega-3 EPA, DHA y ALA

El ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA) son ácidos grasos omega-3 que se obtienen procedentes principalmente de fuentes marinas, concretamente procedentes de algas marinas o procedentes de pescados de aguas frías, como el salmón, las sardinas o la caballa. Por el contrario, el ácido alfa-linolénico (ALA) se encuentra principalmente encontrado de origen vegetal (por ejemplo, en las semillas de lino o las nueces) y pueden transformarse en EPA y DHA. Lamentablemente, esta transformación no es suficiente y, dado que los ácidos grasos omega-6 utilizan las mismas enzimas en su vía metabólica, una dieta rica en ácidos grasos omega-6 reduce la transformación del ALA en EPA y DHA. Por este motivo, en este artículo nos centramos en el ácido eicosapentaenoico y el ácido docosahexaenoico.

¿Cuándo se debe optar por el EPA y cuándo por el DHA?

El tema de las funciones biológicas de los distintos tipos de ácidos grasos omega-3 es muy complejo. En general, podemos afirmar que el DHA es un ácido estructural presente en el cerebro, la piel y la retina humanos, y que puede resultar más adecuado para personas que padecen, por ejemplo, problemas neurológicos. Por otra parte, el EPA favorece una respuesta inmunitaria saludable al estimular la producción de eicosanoides, que contribuyen a reducir la inflamación.

El EPA y la inflamación

La inflamación es una reacción natural y necesaria del organismo ante un daño. Puede estar provocada, por ejemplo, por microorganismos patógenos, sustancias químicas o lesiones físicas. La inflamación aguda cumple una función protectora en el organismo y contribuye a la curación de traumatismos agudos. El problema surge en el caso de la inflamación crónica, que se prolonga en el tiempo. Los profesionales señalan la relación existente entre la inflamación crónica y las enfermedades de la civilización. El EPA actúa como precursor de los eicosanoides antiinflamatorios (como las prostaglandinas de tipo 3, los tromboxanos de tipo 3 y los leucotrienos), que reducen la respuesta inflamatoria del organismo. Por lo tanto, el EPA puede ser una opción más adecuada para las personas que padecen dolor o hinchazón, síntomas que indican la presencia de inflamación. 

Un artículo científico titulado «Ácidos grasos omega-3 y procesos inflamatorios» [1] enumera algunas enfermedades asociadas a la respuesta inflamatoria del organismo, en las que la suplementación con ácidos grasos omega-3 podría resultar beneficiosa. Entre ellas se incluyen, por ejemplo, la aterosclerosis, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la artritis reumatoide, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, el lupus, la diabetes tipo 1, la fibrosis quística, el asma y las alergias, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la psoriasis, la esclerosis múltiple o las enfermedades neurodegenerativas.

DHA para un desarrollo cerebral saludable

Como se ha mencionado anteriormente, el DHA es un componente fundamental del cerebro e influye en la comunicación entre las neuronas. Este ácido graso es muy importante durante el embarazo para el crecimiento y el desarrollo normales del cerebro fetal, así como durante los primeros años de vida, cuando el cerebro se desarrolla rápidamente.

El DHA durante el embarazo

Una investigación de 2018 [2] demostró que la suplementación con DHA durante el embarazo reduce el riesgo de parto prematuro, así como el riesgo de que el recién nacido tenga un peso inferior al normal. La suplementación con DHA resulta beneficiosa no solo para el niño, sino también para la madre. Un estudio de 2020 [3] reveló que el DHA podría prevenir la depresión en la última etapa del embarazo y en el periodo posparto temprano.

El DHA y la salud ocular

El DHA es un componente estructural de la retina del ojo y, por lo tanto, resulta esencial para el desarrollo saludable de la vista. Según algunos estudios, el DHA también puede ayudar a mejorar determinadas afecciones oculares, como la sequedad ocular o la retinopatía diabética. Un estudio de 12 semanas realizado en 2018 [4] con usuarios de lentes de contacto concluyó que la ingesta diaria de suplementos de ácidos grasos omega-3 reducía las molestias causadas por el uso de lentes de contacto. Otro estudio [5] reveló que la suplementación diaria con ácidos grasos omega-3 durante tres meses dio lugar a una reducción de la presión ocular en adultos normotensos. El aumento de la presión ocular es un factor de riesgo para el desarrollo del glaucoma, una enfermedad que deteriora gradualmente la visión.

¿Cómo se asimilan los ácidos grasos omega-3 y por qué conviene tomarlos junto con alimentos que contengan grasa?

Las grasas son hidrofóbicas por naturaleza (= no son solubles en agua) y, por lo tanto, deben someterse primero a un proceso de emulsificación, seguido de la lipólisis. Los ácidos grasos se emulsifican en el intestino delgado con la ayuda de los ácidos biliares. Las grasas emulsificadas se descomponen posteriormente mediante enzimas lipolíticas producidas por el páncreas (principalmente la lipasa), cuya liberación y actividad se ven estimuladas por el contenido en grasas de nuestras comidas.

Los productos resultantes adoptan estructuras denominadas micelas. Las micelas se absorben en las células del epitelio intestinal, donde pasan a formar parte de partículas de grasa denominadas quilomicrones. A continuación, los quilomicrones se absorben en la sangre a través del sistema linfático, desde donde se transportan al hígado y a otros tejidos del organismo.

 

Fuentes

[1] Calder, P. C. Ácidos grasos omega-3 y procesos inflamatorios. Nutrients. Marzo de 2010; 2(3):355-374. doi: 10.3390/nu2030355. Publicación electrónica: 18 de marzo de 2010. PMID: 22254027; PMCID: PMC3257651.

[2] Jackson KH, Harris WS. Una prueba prenatal de DHA para ayudar a identificar a las mujeres con mayor riesgo de parto prematuro temprano: una propuesta. Nutrients. 6 de diciembre de 2018; 10(12):1933. doi: 10.3390/nu10121933. PMID: 30563193; PMCID: PMC6316227.

[3] Zhang, MM., Zou, Y., Li, SM. et al. «La eficacia y la seguridad de los ácidos grasos omega-3 en los síntomas depresivos de las mujeres en el periodo perinatal: un metaanálisis de ensayos aleatorizados controlados con placebo». Transl Psychiatry 10, 193 (2020). 

[4] Downie LE, Gad A, Wong CY, Gray JHV, Zeng W, Jackson DC, Vingrys AJ. Modulación de las molestias causadas por las lentes de contacto mediante enfoques antiinflamatorios: un ensayo controlado aleatorio. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2 de julio de 2018; 59(8):3755-3766. doi: 10.1167/iovs.18-24758. PMID: 30046817.

[5] Downie LE, Vingrys AJ. La suplementación oral con omega-3 reduce la presión intraocular en adultos normotensos. Transl Vis Sci Technol. 1 de mayo de 2018; 7(3):1. doi: 10.1167/tvst.7.3.1. PMID: 29736322; PMCID: PMC5931260.

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